Enrique Vidales 12 junio, 2015

I. En la jornada electoral del 7 de junio el pueblo yucateco refrendó su vocación democrática al salir a votar en la expectativa de una elección intermedia. Aunque se lamenta que en Temax se dieran hechos cruentos con el deceso de 2 militantes príistas en un gresca entre grupos. Lo peor es que se pretenda usar esas muertes para descalificar el esfuerzo de los ciudadanos y de las autoridades en la procuración de legalidad, transparencia y claridad del proceso electoral.

Independiente de esos hechos condenables, la jornada electoral en otros municipios resultó ejemplar con altos índices de participación ciudadana. Lo que da certidumbre, confianza y legitimidad en los resultados. Es bueno para la salud social despertar al día siguiente de un proceso electoral y acudir a trabajar y a la vida cotidiana con la tranquilidad que la vida institucional y legal nos proporciona

II. No prosperó la amenaza de boicot y sabotaje que grupos subversivos pretendían concretar con actos vandálicos. A nivel nacional fueron pocos los incidentes violentos, salvo el caso específico y focalizado de Tixtla, Guerrero, donde padres de los desaparecidos de Ayotzinapa quemaron material electoral que produjo la cancelación de las elecciones en mencionado municipio. La población supo defender el ejercicio de su voto contra la intransigencia y la sinrazón de quienes apuestan a la inestabilidad social y política.

III. En otras palabras, con un número menor de incidentes ocasionados por la efervescencia política y social de una jornada electoral, se puede afirmar que la paz y la tranquilidad fue característico en gran parte del territorio nacional. México debe consolidar la democracia a partir del fortalecimiento de las instituciones y marcos jurídicos que las fundamentan. Esperamos que el conteo de votos despeja cualquier duda con referencia al proceso y sus resultados. En caso contrario, hay que darle un voto de confianza a las instancias jurisdiccionales en materia electoral. Lo peor que le puede pasar a nuestro país es un panorama sombrío en cuanto la legalidad y certidumbre jurídic.

IV. Con base a los resultados preliminares, se ha reconfigurado el mapa electoral. Algo muy claro y que merecerá un mayor análisis de los motivos y causas es el voto cruzado de varios electores. De tal manera que el PRI ha perdido en Yucatán bastiones municipales conservando diputaciones locales y las federales

V. El PAN al parecer ganó la Alcaldía de Mérida en la entidad. Algo que queda muy claro que no fue un voto necesariamente al PAN, sino un rechazo al príismo. La campaña más de odio que propuesta parece funcionarle bien al panismo en Mérida. Aun cuando el panismo toma un suspiro con este triunfo, la credibilidad del mismo ha quedado disminuida por las denuncias que dentro del mismo han emitido Alberto del Río Leal, Mari Yoli Valencia y la renuncia de Sofía Castro. A quienes se adjunta la senadora Rosa Díaz Lizama que ya pidió la renuncia de Gustavo Madero y Hugo Sánchez, presidentes nacional y estatal del blanquiazul. Es claro que este último pronunciamiento es parte de la concientización interna de que las cosas no están bien en el partido, que se hace necesaria una autocrítica y purga para recuperar la confianza perdida.

VI. El PRI por su parte debe entrar en un proceso de análisis interno para explicarse las causas y motivos de las derrotas en Yucatán, especialmente los casos de Valladolid, Umán y especialmente de Progreso.

VII. No obstante de los reveses en Yucatán, no se puede negar que el PRI logró mantenerse como la primera fuerza política en país al ganar mayoría en la Cámara de Diputados. Esta fue el proceso electoral más adverso para el PRI, especialmente por la figura del presidente Enrique Peña Nieto que es cuestionada de forma constante por cualquier acción que ejecuta.

VIII: Aunque merece una atención especial el triunfo del “Bronco” que logro obtener el triunfo para el Estado de Nuevo León. Es la primera gubernatura que la gana un candidato en la modalidad de independiente, aunque Jaime Rodríguez Calderón en el pasado fue un priista. Será interesante seguir la evolución de régimen de gobierno regio, si al final el voto ciudadano y no el respaldo de una fuerza política basta para montar un buen gobierno. Debemos ser optimistas en que es una posibilidad real el no contar con el respaldo de un partido.

IX. Como en cualquier democracia se deben dar las oportunidades para todos. El votar y ser votado es un Derecho Humano que la sociedad debe respaldar y apoyar. De este modo que la victoria de Cuauhtémoc Blanco más allá de la figura que logró ganar la presidencia municipal de Cuernavaca, Morelos es un llamado de atención a la clase política en cuanto a su deterioro en la confianza del ciudadano.

X. Es por ello que ni el PAN y menos el PRD pudieron encauzar un movimiento electoral que arrastre al PRI hacia el deterioro que se manifiesta en la crítica mediática. Como se afirmó anteriormente, el PRI continua como primera fuerza política. El PAN no supo capitalizar los escándalos a su favor. Y el caso del PRD es más dramático al ser desbancado como tercera fuerza nacional por MORENA. La fragmentación de la izquierda le ha causado un gran revés que algunos vaticinan es el principio de su final.

En conclusión, han sido unas elecciones con multiplicidad de lecturas en momentos críticos de la vida social, económica y política. Lo que ha sucedido sin duda causará efectos para las decisiones que se tomarán desde ahora para el 2018. Cuando a nivel nacional esté en juego la Presidencia de la República y Congreso de la Unión; y en Yucatán, la remoción de los poderes Ejecutivo, Legislativo y los 106 municipales.

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