Durante el año 2019 se generaron 53.6 millones de toneladas de basura electrónica

 

NOTIPRESS.- Se conoce como Restriction of Hazardous Substances (RoHS) a una directiva de la Unión Europea que busca prevenir los daños medioambientales causados por sustancias peligrosas como plomo, mercurio y cadmio. Según la firma SGS, especializada servicios de inspección, verificación, ensayos y certificación, solo en 2019 se generaron 53.6 millones de toneladas de basura electrónica y se estima, serán 74 millones para el 2030. Atacar este problema requiere poner en práctica los procesos de reciclado y eliminación de residuos peligrosos que contempla la normativa RoHS.

Estas sustancias están presentes en todo tipo de aparatos electrónicos como dispositivos móviles, electrodomésticos, equipo médico, herramientas, cigarros electrónicos, entre otros. Entrada en vigor desde el 1 de julio de 2006, al año 2020 el mercado europeo excluye cualquier producto que no cumpla con esta normativa.

Cristina Lara, líder del sector de Bienes de consumo de SGS México, resaltó para NotiPress que otro de los objetivos de esta normativa es el de aminorar los riesgos para la salud asociados con la exposición a los elementos antes mencionados. En mayores proporciones, estos tienen efectos tóxicos, cancerígenos o pueden producir diversas enfermedades que en casos graves incluso llevarían hasta la muerte.

En México, la normativa se está implementando como parte de los procesos de seguridad para brindar confianza a los consumidores finales. Aunque se mantiene de manera opcional, cada vez son más las empresas que se apegan a su cumplimiento como parte de sus estrategias de responsabilidad social. Se puede identificar a las empresas nacionales que cumplen con esta normativa asegurando la mención a la misma (RoHS 2002/95/CE) en su información pública.

Sobre la adopción internacional de esta norma, Lara señala que las leyes en China también tomaron medidas similares a las europea. “Otro ejemplo es Japón, quien no tiene ninguna legislación relacionada con las sustancias RoHS, pero sus leyes de reciclaje obligan a los fabricantes japoneses a migrar a procesos sin plomo. Otro ejemplo es California, quien ha adoptado una legislación similar, la cual entró en vigor el 1 de enero de 2007, y utilizan la directiva RoHS de la UE como guía.”, aseveró.

De acuerdo con los expertos de SGS México, única firma en el país certificada para llevar a cabo pruebas RoHS, el cumplimiento de esta norma es de trascendencia no solo ecológica, sino también para la salud pública. Pese a que los fabricantes y vendedores de electrónica en México no estén obligados a cumplir esta norma, es un medio viable de cumplir sus objetivos de responsabilidad social empresarial.