Existen organizaciones como Fundación Forge que buscan ayudar a los jóvenes a desarrollar las habilidades necesarias para el futuro

 

NOTIPRESS.- Ante un mercado laboral en constante cambio, dirigiéndose a la transformación digital, las nuevas y anteriores generaciones de trabajadores necesitan adaptarse. En una encuesta realizada por Fundación Forge, el 38.6% de los jóvenes mexicanos se consideran poco preparados para los trabajos del futuro. Como parte de la preparación necesaria hacia los empleos de la nueva normalidad, ahora los jóvenes deben desarrollar las habilidades técnicas y blandas que la educación no otorga.

Hoy en día la tecnología ha moldeado la forma en que se realizan muchas actividades diarias; la pandemia por Covid-19 obligó a acelerar muchas otras. Ya desde antes de la crisis sanitaria, la automatización de los procesos pronosticaba un cambio drástico en el empleo como era conocido, eliminando gran parte de los trabajos con tareas repetitivas. En el informe The Future of Jobs del Foro Económico Mundial (WEF) se enlistan 20 puestos de trabajo que muy pronto desaparecerán, como analistas financieros o contadores.

Si bien las nuevas tecnologías como la inteligencia artificial (IA) crearán nuevos empleos, se espera el despido de millones a nivel global. El Instituto McKinsey encontró que al menos el 51.8% de los empleos en México podrían perderse, traduciéndose en 25 millones de puestos de trabajo en peligro.

Todas estas predicciones se vieron aceleradas una vez se implementaron las medidas sanitarias y las restricciones de confinamiento por el virus SARS-CoV-2. El mercado laboral, como uno de los afectados, tuvo que digitalizarse, pero el ritmo en que los empleados lo hacen no es similar.

En los tiempos antes de la pandemia, las sociedades ya se estaban enfrentando a una problemática compleja con el sistema de educación, pues este se volvía obsoleto respecto a los constantes e innovadores cambios que surgen cada determinado tiempo en la era moderna. Las habilidades necesarias para los trabajos del futuro no se están enseñando en los planes de estudio actuales, un desfase entendible ante los avances tecnológicos.

Asimismo, la digitalización de la educación y el mercado laboral aumenta la brecha digital ya presente en poblaciones sin acceso a las tecnologías más actuales o con conexión a Internet. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en México el 44.3% de los hogares no tienen una computadora; esto como uno de los ejemplos de la situación en Latinoamérica.

“Las empresas tienen que estar abiertas a contratar a chicos que si bien no tienen todo el expertise, al menos sí tienen estas habilidades sociales desarrolladas”, declaró Andrea Méndez, directora general de Forge México, en exclusiva para NotiPress“Todo el sistema educativo debería estar preocupado por meter temas más tecnológicos y de desarrollo de soft skills en toda su currícula de manera práctica”.

Como medida ante el vacío en la preparación profesional de los jóvenes, expertos, organizaciones y empresas han recomendado el aprendizaje y capacitación propia de las habilidades técnicas faltantes. Bajo esta línea, Fundación Forge realizó el foro “¿Cómo prepararnos para el mundo que viene?” con más de 300 directivos de empresas y especialistas de Argentina, Brasil, Chile, México, Perú y Uruguay con el fin de repensar los trabajos del futuro.

Son necesarias más iniciativas que permitan a las nuevas generaciones adaptarse y desarrollarse con las herramientas tecnológicas actuales, como ejemplo está el trabajo actual de Fundación Forge. “Desde Forge intentamos hacer distintos esfuerzos para que muchos jóvenes tengan acceso a una formación que les permita desarrollar sus habilidades socioemocionales y también las habilidades tecnológicas que toman un rol transcendental”, afirmó Méndez.

Al estar conscientes de las necesidades actuales y el rumbo del mercado laboral, los jóvenes pueden reforzar su educación hacia la digitalización. De continuar sin realizar acciones concretas para que cada individuo desenvuelva las habilidades socioemocionales que no son reemplazables por la automatización robótica, los trabajos del futuro ya estarán ocupados.