Arrecifes de coral sufren una disminución considerable a nivel mundial, según estudios

 

NOTIPRESS.- Un estudio realizado por la Universidad de Southern Cross en Australia reveló que, si la tendencia de la disminución del crecimiento de los corales continúa al ritmo actual, para 2054 los arrecifes dejarán de calcificarse. Este análisis publicado en Communications & Environment se basó en investigaciones realizadas desde finales de la década de 1960 hasta 2021.

Además del informe el cual estudió las tendencias espaciotemporales globales y los impulsores del crecimiento del ecosistema de arrecifes de coral, se analizaron 116 estudios de 53 artículos publicados. Kay Davis, líder del proyecto explicó que existe el conocimiento sobre la degradación con el tiempo de los arrecifes. Sin embargo, el objetivo final del experimento es cuantificar la tasa actual de disminución y tener una proyección de los arrecifes en un futuro.

También, los investigadores encontraron tasas de calcificación del ecosistema de coral que están disminuyendo significativamente a un promedio entre 1,9% a 4,3% anualmente. Esta reducción constante sugiere una pérdida de la cubierta de coral, por lo tanto, la disminución de la salud del mismo puede estar contribuyendo a reducir su tasa general.

El trabajo de los investigadores liderados por Davis complementa bastante otros estudios donde se explica la disolución neta de los arrecifes de coral entre 2030 y 2080. Los estudios de caso fueron de sitios de todo el mundo, desde Isla Lord Howe en Australia, hasta informes de arrecifes en Japón, Hawái, el Mar Rojo, la Polinesia Francesa, entre otros.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el 70% de los arrecifes de coral de la Tierra está amenazado, 20% de ellos está destruido sin esperanza de recuperación. Por otra parte, el 24% corre riesgo inminente de colapso y un 26% más está en riesgo por amenazas a largo plazo.

La degradación de los ecosistemas costeros es especialmente problemática, pues el 40% de la población mundial, es decir, 3 mil 100 millones de personas vive a menos de 100 kilómetros del océano. Esta situación se traduce en pérdidas masivas de los ecosistemas de arrecifes de coral y constituyen un problema económico y social.

Esta situación se suma a que los arrecifes también están formando parte de importantes experimentos médicos del siglo XXI. Un sinfín de esponjas, corales liebres de mar, entre otras especies son estudiadas para desarrollar tratamientos contra Alzheimer, antiinflamatorios, antivirales, antitumorales, antibacterianos y más medicamentos.

Hoy en día, las estructuras de los arrecifes protegen de las tempestades a las comunidades costeras, proporcionan arena a las playas y generan enormes ingresos para las empresas de ocio locales. El colapso de los arrecifes de coral tiene implicaciones de largo alcance para todo el océano, para las personas, en realidad, para todo el planeta.