¿En dónde están las propuestas que eleven la calidad del debate?
Las redes sociales en Internet se convierten en un centro democrático que nos permite mantener un contacto permanente con los contactos. En facebook, principalmente, convergen miles de usuarios que usan dicha red para dar a conocer al mundo entero lo que son, lo que piensan y creen. Con todo ello se originan debates que muchas ocasiones se desvirtúan por la terquedad de interlocutores que se apasionan en los temas abiertos en la discusión, que por más que se pide se circunscriban en los argumentos y no las personas, continúan descalificando y exigiendo lo absurdo que es pretender que uno piense como ellos. ¡Qué falta a los principios de la democracia y la tolerancia!
Pero se entiende por ser el resultado del actual mundo global, la contradicción del mismo: en vez de estar más abiertos al debate y la crítica, en la lid de este mundo accesible tecnológico se individualizan las personas para segmentarse, polarizados en un entorno propio y exclusivo.
¿Cómo construir los acuerdos en este mundo al parecer divergente?
Entonces no nos queda más que recurrir a la coincidencia que surge en la exploración de los intereses de fondo, no de forma. Aún y a pesar de todas las diferencias políticas, de las distintas visiones sobre el crecimiento y desarrollo económico y social, lo que ha originado la lucha cívica es buscar una mejor ciudad y aspirar a superar los grandes rezagos sociales que continúan presentes.
En estos días iniciaran las campañas políticas. Ojala que sea erradicada la guerra sucia, aquella que mancha y daña a la democracia, que impide que sean los ciudadanos los responsables del propio proceso de toma de decisiones. Lo que si se vale es la exigencia de la propuesta seria y responsable de qué y cómo debemos superar los grandes retos que nos agobian.
Hay muchas dificultades y tareas aún pendientes. No es posible que nos sintamos orgullosos de una ciudad donde aún hay diferencias substanciales entre el norte y el sur. Una ciudad cuya autoridad ha priorizado tareas menos prioritarias como parques con Internet, mientras no se construyen unidades de atención médica permanente en las comisarias para atender necesidades médicas urgentes con mayor prontitud. ¿Qué hace la administración gastando e invirtiendo grandes cantidades para la obtención de sistemas de calidad en la gestión relacionada con el cobro de impuestos? ¿De qué sirve la eficiencia en el cobro de impuestos que hoy presumen de vanguardia cuando aún hay calles, en pleno centro de Mérida, que permanecen oscuras o parques que ya son inseguros por carecer de alumbrado?
Hoy el PAN dice que viene lo mejor después de 20 años de gobernar la ciudad. Por su parte el PRI sabe que tiene la oportunidad histórica de ganar en la capital. Lo que es cierto es que los ciudadanos ya queremos un cambio. No queremos ya, ni a los mismos, como tampoco, lo mismo. El avance democrático cada vez se convierte muy crítico, lo malo es que nos ha faltado visión de desarrollo, de aquella que nos permite vislumbrar lo que deseamos y a lo que aspiramos.
Tampoco queremos revanchismo aprovechados en la coyuntura política de una lucha por el poder sin respeto a los principios y estatutos, por no mencionar la ética y los valores políticos. Ahí tenemos el ejemplo de personalidades vinculadas netamente con el PRI, como el mismo Diputado local Ismael Peraza, que según fuentes oficiales del PAN, está en negociación con ese partido para colocar algunos candidatos para los blanquiazules, aunque sean en fórmulas suplentes, de su propio equipo de trabajo. ¿Esto es ético? ¿Demuestra congruencia tanto para estos, como para el mismo PAN que en aras de la lucha del poder se tenga que pactar con el enemigo?
¿Es esta la propuesta política de altura que esperamos los ciudadanos ver en este próximo proceso electoral? ¿Revanchismo nacidos por los conflictos internos?
¿Son acaso éstas las manifestaciones de un pugna política con propuesta, de altura y apegada a la ética, valores y cortesía democrática? … sólo el tiempo nos confirmará la respuesta.
AL CALCE. Hay quienes ya les quedaron chicos los medios tradicionales de comunicación, especialmente uno matutino de la vida peninsular, que ya no logra imponer un criterio absoluto de valoración de la realidad objetiva. En la necesidad humana de rectificar la verdad que no les convence recurren a quienes piensan diferente, esperanzados al defenderse en el debate de contar con todos los elementos argumentativos proporcionados por aquél. Sin embargo quedan cortos ante el gran mundo divergente y alternativo que ya no cree en lo absoluto y que aporta no solamente las otras versiones sino la opinión de otros particulares puntos de vista.
Creer y
pretender que la verdad no se conocerá es pensar incongruente con los
medios de comunicación actuales. Éstos están demostrando que tienen una
mayor capacidad de penetración y constituyen, día a día, una opción no
solo de consulta sino también del debate. Lo malo es que es muy fácil
esconderse en el anonimato… pero al final, las ideas manifiestas se
convierten en expresiones ciudadanas que constituyen un termómetro,
aunque no del todo preciso, de lo que piensan quienes usan esas
herramientas.























