Enrique Vidales 3 marzo, 2015

centenarioEl pasado domingo, con el pretexto del día de la familia, decidí pasar una mañana en el Parque del Centenario para pasear a mi sobrino. El ambiente era formidable, desde el clima y las diversas atracciones que hay en el parque. Había gente a montones, familias enteras, niños, niñas, personas de la tercera edad aprovechando el fin de semana de quincena.

Sin embargo, en un momento se nos presentó una emergencia médica por un incidente de un acompañante. Inmediatamente acudí a la administración del parque para solicitar la asistencia de un paramédico que nos pudiera dar los primeros auxilios. En la oficina un agente de la policía municipal del grupo DARE se aprestó a acudir hasta la zona del problema y llamar a la asistencia médica para atender la emergencia.

Sin embargo, tardo alrededor de 10 minutos para que un paramédico de la policia municipal llegará y nos ofreciera el servicio que se requería.

Pero es importante destacar que en el Centenario no hubo en su momento de un paramédico, que éste tuvo que llegar desde el centro. A pregunta expresa de un servidor con el oficial de DARE se me informa que no por “eventos” en el centro el encargado de emergencias médicas FUE RETIRADO DEL PARQUE DEL CENTENARIO.

Un caso indignante para quien tiene una emergencia médica, para quien acude al Centenario esperando un servicio de calidad pero que por incidencias, que pueden ser accidentales, no hay quien pueda ayudar y ni siquiera de un espacio digno y adecuado para dar la atención de primeros auxilios pertinentes.

A mi pariente la tuvimos que trasladar a una arriate, a la exposición de todos los visitantes, para que pueda ser atendida.

¿Esta es la ciudad de servicios de calidad que nos prometió Renán Barrera?

¿Es de calidad que una persona que sufre de una incidencia médica sea puesta en el suelo o en arriates para ser atendida?

En el parque acuden miles de personas, adultos, niños y niñas y de la tercera edad. Protección civil municipal debería estar pendiente de estas condiciones de seguridad mínimas y elementales para atender situaciones de emergencia con prontitud y con la calidad que los ciudadanos nos merecemos.

Ni el policía de DARE tuvo en sus manos un paquete de primeros auxilios. Su ayuda solo fue estarse comunicando a la base operativa para reportar el incidente. Inadmisible que en el parque no se tenga un espacio con una cama y lo mínimamente necesario para dar una respuesta lo más segura, privada y pronta posible ante una emergencia.

La situación gracias a Dios no fue grave. Esto no me lo contaron, lo viví y sufrí en carne propia. Por lo cual no dejo de pensar en otras situaciones donde la tardanza sea un factor importante para darle la seguridad a las personas que acuden a un lugar público.

 

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