Enrique Vidales 7 julio, 2018

Objetivos específicos:

1.    Describir qué es la familia natural y su importancia para las personas y para la sociedad
2.    Comprender y estar dispuesto a ejercer y a defender el derecho-deber de los padres a educar a sus hijos

Desarrollo de Contenidos:

“La familia, ‘patrimonio de la humanidad’, constituye uno de los tesoros más importantes de los pueblos latinoamericanos. Ella ha sido y es escuela de la fe, palestra de valores humanos y cívicos, hogar en el que la vida humana nace y se acoge generosa y responsablemente… La familia es insustituible para la serenidad personal y para la educación de los hijos.
La familia forma parte del bien de los pueblos y de la humanidad entera” (Discurso inaugural de SS Benedicto XVI en Aparecida, 5).

1.    La familia natural

La familia es la primera sociedad natural, célula primaria y vital de la sociedad, fundamento de la vida de las personas, lugar primario de relaciones interpersonales y prototipo de toda organización social.
La familia natural es resultado obvio de la misma naturaleza humana, que hace de cada sujeto: hombre-padre o mujer-madre, progenitores naturales de los hijos.
La familia es el ámbito natural del amor donde se acepta y ama al ser humano por sí mismo.
La familia es un lugar de encuentros, en ella coinciden de manera natural varios seres humanos, no por casualidad sino unidos por la paternidad, la filiación o la fraternidad, a partir de la primera y mutua elección de un hombre y una mujer que al casarse fundan ese hogar que es ámbito de encuentros.
La familia es el lugar primario de la ‘humanización’ de la persona y de la sociedad y cuna de la vida y del amor. Es la primera escuela de valores humanos y sociales. Es agente que educa a sus miembros y se abre a la gran comunidad humana, compartiendo con ella sus bienes. Es lugar insustituible para el desarrollo de la afectividad del niño y del adolescente.
La ideología de género cuestiona a la familia natural bi-parental (padre y madre) y se le equipara con un nuevo modelo de familia polimorfa (de lesbianas, de homosexuales, etc.); afirman que existen muchos “tipos de familias”, o simplemente “familias”.
Desdibujan el modelo de familia, conformado por papá, mamá e hijos, y equiparan el matrimonio natural con cualquier clase de unión.
Pretenden destruir a la familia natural, mediante una nueva dialéctica que confronta hombres contra mujeres con el pretexto de igualarlos y buscando una sociedad en la que no existan seres masculinos y femeninos, sino una gran variedad de orientaciones y tendencias sexuales.
“También se altera la concepción del hijo, que ya no es un don que se acoge, sino que se considera como un derecho. Eso justifica el planteamiento de que la mujer, si considera que el hijo llega en un momento “inoportuno”, tiene derecho a matarlo; o de que si no llega cuando se “desea”, se fabrica mediante las técnicas de reproducción asistida” (Dra. María Lacalle en la Presentación del libro “La ideología de género. Reflexiones críticas”).

2.    Importancia de la familia

La familia es importante y central para la persona humana. Es cuna de la vida y del amor, en ella el hombre nace y crece, y aprende qué quiere decir amar y ser amado. En ella el niño puede desarrollar sus potencialidades, hacerse consciente de su dignidad y prepararse a afrontar su destino, único e irrepetible (CDSI, 212).
“La familia constituye, más que una unidad jurídica, social y económica, una comunidad de amor y de solidaridad, insustituible para la enseñanza y transmisión de los valores culturales, éticos, sociales, espirituales y religiosos, esenciales para el desarrollo y bienestar de sus propios miembros y de la sociedad… La experiencia de diferentes culturas a través de la historia ha mostrado la necesidad que tiene la sociedad de reconocer y defender la institución de la familia” (Carta de los Derechos de la Familia, preámbulo).
La familia, comunidad natural en donde se experimenta la sociabilidad humana, contribuye en modo único e insustituible al bien de la sociedad. Es la primera ‘sociedad’ humana.
El bien de las personas y el buen funcionamiento de la sociedad están estrechamente relacionados con la prosperidad de la comunidad conyugal y familiar. Sin familias fuertes en la comunión y estables en el compromiso, los pueblos se debilitan (CDSI, 213).
“La familia, sociedad natural, existe antes que el Estado o cualquier otra comunidad, y posee unos derechos propios que son inalienables” (Carta de los Derechos de la Familia, preámbulo).
La familia por su función procreativa y sus funciones en pro de cada uno de sus miembros, tiene una importancia y valor, que precede a las funciones que la sociedad y el Estado deben desempeñar. La familia no está, por lo tanto, en función de la sociedad y del Estado, sino que la sociedad y el Estado están en función de la familia (CDSI, 214).
Todo modelo social que busque el bien del hombre no puede prescindir de la centralidad y la responsabilidad social de la familia. La sociedad y el Estado, en sus relaciones con la familia, tienen la obligación de atenerse al principio de subsidiariedad. En virtud de este principio, las autoridades públicas no deben sustraer a la familia las tareas que puede desempeñar sola o libremente asociada con otras familias; por otra parte, las mismas autoridades tienen el deber de auxiliar a la familia, asegurándole las ayudas que necesita para asumir de forma adecuada todas sus responsabilidades (CDSI, 214).
“La sociedad, y de modo particular el Estado y las Organizaciones Internacionales, deben proteger la familia con medidas de carácter político, económico, social y jurídico, que contribuyan a consolidar la unidad y la estabilidad de la familia para que pueda cumplir su función específica” (Carta de los Derechos de la Familia, preámbulo).
La familia es la institución cultural más importante en las sociedades democráticas y es la institución que brinda más confianza en la sociedad (cfr. “Tipos de familia y bienestar de niños y adultos. Fernando Pliego).
El mayor bienestar familiar se tiene donde los padres tiene una relación estable por matrimonio civil y religioso y con hijos comunes. En esta condición es donde hay menos violencia, donde los hijos desertan menos de la escuela, donde hay menos delincuencia juvenil, donde hay menos abuso sexual contra niños, etc. (cfr. “Tipos de familia y bienestar de niños y adultos. Fernando Pliego).
“La Iglesia Católica, consciente de que el bien de la persona, de la sociedad y de la Iglesia misma pasa por la familia, ha considerado siempre parte de su misión proclamar a todos el plan de Dios intrínseco a la naturaleza humana sobre el matrimonio y la familia, promover estas dos instituciones y defenderlas de todo ataque dirigido contra ellas” (Carta de los Derechos de la Familia, preámbulo).
A partir de una reflexión de la realidad de las familias, vemos un interpelante ‘collage’ formado por tantas realidades diferentes (por ejemplo madres o padres solteros cuidando a sus hijos, abuelos al cuidado de sus nietos, etc.), colmadas de gozos, dramas y sueños… “Si constatamos muchas dificultades, ellas son un llamado a liberar en nosotros las energías de la esperanza traduciéndolas… en acciones transformadoras e imaginación de la caridad” (Amoris Laetitia, 57).
Los planteamientos de la ideología de género atentan contra la familia al considerar promover el libertinaje sexual, las relaciones sexuales ocasionales y sin compromiso, la homosexualidad, el divorcio, la mentalidad antinatalista, la esterilización, la manipulación genética, los “vientres de alquiler”, el aborto, etc.
Los programas de “salud sexual y reproductiva” no tienen ningún apartado que hable de compromiso, fidelidad, uso responsable de la sexualidad, etc. La única recomendación es el uso de preservativos o pastillas para evitar embarazos no deseados, y si lo anterior falla, el remedio es abortar.
En México la tendencia de rupturas conyugales es creciente (en 2013 se tuvieron 19 divorcios por cada 100 matrimonios) y será mayor al existir marcos legales que la incentiven a través del denominado “divorcio exprés” (cfr. La Dictadura de la ideología de género en México, pag. 53).
La ideología de género pretende que se igualen los derechos de las parejas homosexuales con las de las heterosexuales, y así reclaman el derecho al “matrimonio igualitario” y a tener hijos, sea por adopción o por alguna técnica de fecundación (cfr. La Dictadura de la ideología de género en México, pag. 61).
La mayoría de las parejas homosexuales no contemplan ni casarse, ni tener hijos, porque esto limita el modo de vida al que están acostumbrados. Luchan por la adopción porque para ellos es una etapa estratégica en su pretensión de “ampliación de derechos” (cfr. La Dictadura de la ideología de género en México, pag. 62).
En realidad, no existe el derecho de adopción por parte de las parejas, sean heterosexuales u homosexuales, lo que sí existe es el “interés superior del niño”, el derecho del menor a vivir en el mejor entorno posible, que es brindado por la familia conformada por un papá y una mamá, a pesar de sus limitaciones propias de la condición humana (cfr. La Dictadura de la ideología de género en México, pag. 62).
Las figuras de un padre y de una madre son insustituibles en el desarrollo sano de la identidad sexual del niño. La ausencia de cualquiera de ellos deja huellas psicológicas en su vida. Las personas homosexuales tienen la limitación de no poder ofrecer al niño una imagen definida del género masculino ni del femenino, porque no expresan ni lo uno ni lo otro.

3.    Los padres tienen el deber y el derecho de ser los primeros y principales educadores de sus hijos

“Por el hecho de haber dado la vida a sus hijos, los padres tienen el derecho originario, primario e inalienable de educarlos; por esta razón ellos deben ser reconocidos como los primeros y principales educadores de sus hijos. Ellos tienen el derecho de educar a sus hijos conforme a sus convicciones morales y religiosas, teniendo presentes las tradiciones culturales de la familia que favorecen el bien y la dignidad del hijo; ellos deben recibir también de la sociedad la ayuda y asistencia necesarias para realizar de modo adecuado su función educadora” (Carta de los Derechos de la Familia, artículo 5).
Además, los padres, habiendo donado y acogido la vida en un clima de amor, poseen un potencial educativo que ningún otro detenta: ellos conocen en manera única los propios hijos, en su irrepetible singularidad y, por experiencia, poseen los secretos y los recursos del amor verdadero. (Sexualidad humana, verdad y significado, 7).
Su buen ejemplo y su liderazgo es esencial para reforzar la formación de los hijos.
La educación a la castidad y las oportunas informaciones sobre la sexualidad deben ser ofrecidas en el más amplio contexto de la educación al amor. Los padres deben dar una información con extrema delicadeza, pero en forma clara y en el tiempo oportuno. Todo niño es una persona única e irrepetible y debe recibir una formación individualizada. Su ejemplo es insustituible.
La familia debe ser ante todo casa de fe y de oración. “En el seno de una familia, la persona descubre los motivos y el camino para pertenecer a la familia de Dios. De ella recibimos la vida, la primera experiencia del amor y de la fe. El gran tesoro de la educación de los hijos en la fe consiste en la experiencia de una vida familiar que recibe la fe, la conserva, la celebra, la transmite y testimonia. Los padres deben tomar nueva conciencia de su gozosa e irrenunciable responsabilidad en la formación integral de sus hijos” (Aparecida, 118).
Pretenden la imposición en las escuelas, de la “educación sexual” obligatoria a los niños, para fomentar un cambio cultural alejado de las costumbres y tradiciones, en donde la autoridad y la figura de los padres quedan disminuidas.

4.    Los padres deben ser conscientes de su propio papel educativo y de defender y ejercitar este derecho-deber primario

Se recomienda a los padres asociarse con otros padres, no sólo con el fin de proteger, mantener o completar su misión de primeros educadores de sus hijos, especialmente en el área de la educación en el amor, sino también para contrarrestar formas dañosas de instrucción sexual y para garantizar que sus hijos se formen según los principios cristianos y en consonancia con su desarrollo personal.
En el caso de que los padres reciban ayudas de otros en la educación al amor de los hijos, se les recomienda que se informen de manera exacta sobre los contenidos y las modalidades con que se imparte tal educación complementaria. Los derechos de los padres son violados cuando el Estado impone un sistema obligatorio de educación del que se excluye toda formación religiosa.
“Los padres tienen el derecho de obtener que sus hijos no sean obligados a seguir cursos que no están de acuerdo con sus convicciones morales y religiosas. En particular, la educación sexual que es un derecho básico de los padres debe ser impartida bajo su atenta guía, tanto en casa como en los centros educativos elegidos y controlados por ellos” (Carta de los Derechos de la Familia, artículo 5).
La ideología de género confronta a padres e hijos al mostrar la autoridad como algo negativo. Afirman que el “sistema” deberá “proteger” al niño de sus “padres oscurantistas”, padres que intentan inculcarle valores (los valores cristianos y familiares de siempre) distintos a los que ellos pregonan.

Bibliografía

•    Pontificio Consejo “Justicia y Paz”. Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. Ed. Paulinas, 2006.
•    Pontificio Consejo para la Familia. Sexualidad humana: verdad y significado. 8 diciembre 1995
http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/family/documents/rc_pc_family_doc_08121995_human-sexuality_sp.html
•    Consejo Pontificio para la Familia. Carta de los Derechos de la Familia. 22 de octubre de 1983
http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/family/documents/rc_pc_family_doc_19831022_family-rights_sp.html
•    Exhortación Apostólica Postsinodal Amoris Laetitia, sobre el amor en la familia. S.S. Francisco, 19 de marzo de 2016.
http://w2.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20160319_amoris-laetitia.html
•    Hombre y mujer: iguales sí, idénticos no. Artículo
•    Como responder a la ideología de género: hablan los expertos. Libro digital de Religión en libertad
http://www.religionenlibertad.com/los-expertos-vapulean-ideologia-genero-por-falsa–55604.htm
•    Artículo: Presentación del libro “La ideología de género. Reflexiones críticas”
https://es.zenit.org/articles/ideologia-de-genero-la-mas-insidiosa-y-destructora-revolucion-social/
•    La dictadura de la ideología de género en México. Frente Nacional por la Familia.

Fuente: http://frentenacional.mx/

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