Enrique Vidales 17 mayo, 2015

Cuando se habla de igualdad en el Derecho se refiere a que todos deben estar a la par en cuestión de sus derechos y obligaciones. Se complementa con la justicia y la equidad que en conjunto establecen que se otorgue a cada quien lo que se merece en la medida que lo haga competitivo en la sociedad. De tal manera podemos claramente afirmar que el hombre y la mujer son iguales ante la ley, pero en la diferencia de su naturaleza los marcos jurídicos reconocen diferencia que surgen de la realidad biológica y tareas sociales propias de culturas específicas. Ejemplo de ello el caso de maternidad que otorga a la mujer días inhábiles en el trabajo antes y después del parto y la custodia, que se otorga en primera instancia a la madre en clara preferencia contra el hombre.

Una realidad del mundo global y diverso es la aceptación de la homosexualidad, un sector vulnerable por concepciones sociales que les han negado derechos y provocado rechazo social. En los últimos años se ha hecho fuerte este colectivo en la búsqueda de igualdad ante la ley. Por lo cual, ha estado luchando para el cambio de concepción del matrimonio tradicional concebido como la unión entre un hombre y una mujer por el llamado matrimonio para todos.

Los que se oponen a estos intereses se les acusa de ser homofóbicos. Sin embargo, hasta entre los grupos homosexuales hay quienes se oponen a invadir una esfera que a decir de ellos no les corresponde. En Francia, cuna de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, Xavier Bongibault es líder francés del grupo gay se opone al matrimonio gay. En 2002 a la pregunta “¿Piensa usted que la vida podría ser más feliz sin el matrimonio para los homosexuales?”  Su respuesta fue: “Para los homosexuales, pienso que sí. No existe una mayoría de homosexuales que quieren ser reivindicados por el matrimonio. La mayoría de los homosexuales ridiculizan a la minoría que promueve esta ley” (Entrevista completa en este link).

Otro opositor notable es Philippe Ariño, escritor homosexual bien conocido en Francia por su libro Diccionario de códigos homosexuales en dos volúmenes, y también por otros dos libros, tanto en perspectiva íntima como social, en torno a “La pareja homosexual, más allá del bien y del mal”. Este autor se ha opuesto con claridad al matrimonio de las parejas de gays o lesbianas, inclusive ofrecer una perspectiva de vivir la homosexualidad en un contexto religioso católico.

Por lo cual vale la pregunta ¿puede ser un homofóbico quien es homosexual?

Quiero dejar claro que los homosexuales son una realidad que la sociedad y sus instituciones no podemos negar, mucho menos en ese proceso vedar sus derechos y obligaciones. Quienes defendemos a la familia como base de la sociedad lo hacemos en congruencia a principios que las culturas así lo han considerado desde que el hombre ha ejercido la razón. Esto no significa que se desechen por completo otras figuras que permitan a este colectivo contar con lo necesario para defender sus derechos y cumplir con sus obligaciones.

Como hemos visto, el tema es polémico hasta dentro de la propia comunidad homosexual donde no hay consenso unánime que en el camino de igualar el matrimonio heterosexual con el homosexual sea el correcto.

 

Xavier Bongibault es líder francés del grupo gay explica los motivos para oponerse al matrimonio gay.

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