El camino debería ser fortalecer a la base de la sociedad

El pasado 7 de mayo, la Red Pro Familia con otras agrupaciones bajo la organización y promoción de Víctor Chan, director de Casa Hogar Maná, se celebró en esta ciudad un foro regional sobre la importancia de la familia en la sociedad. Un espacio para establecer un diagnóstico que nos permita reflexionar sobre las cosas que son necesarias para fortalecer a la familia, que es la base y fundamento de la sociedad.

Para la propia subsistencia de la especie, en la complementariedad biológica y natural, la sociedad ha reconocido universalmente el valor de la familia conformado por padre, madre e hijos como un elemento fundamental de la misma. A lo largo de la teoría del Estado y de los intereses públicos se ha visto la necesidad de proteger el núcleo de la familia con políticas destinadas a buscar la mayor estabilidad en la sociedad.

En esta semana, el Presidente Enrique Peña Nieto, haciendo eco de la jurisprudencia establecida por la Suprema Corte de Justicia, presentó una iniciativa constitucional relacionada con el artículo cuarto de la Constitución Política. Dicho proyecto de ley propone dar viabilidad jurídica al matrimonio igualitario que abre la posibilidad de los matrimonios entre hombre y entre mujeres. Esto encaminado a la disminución de la homofobia, como una victoria de los Derechos Humanos considerando una igualdad dentro de la ideología de género.

Como alguna vez alguien una misma mujer feminista reconociera: un hombre no puede ser igual a una mujer. La naturaleza otorgó una diferenciación natural que en la complementariedad biológica permite la subsistencia de nuestra especie. Esto desde una perspectiva netamente biológica y natural.

La igualdad de derechos implica el reconocimiento de la capacidad legal para acceder a los instrumentos legales pertinentes para la defensa de los derechos y obligaciones que se tengan. En la procuración de justicia se define como darle a cada quien lo que se merece, y que no viene sola, sino que se acompaña de la equidad. Un valor pragmático que nos permite compensar las vulnerabilidades para equilibrar lo más posible la igualdad jurídica.

Es por ello que la mujer cuenta con prerrogativas legales diferentes al hombre. La más notoria el caso de licencias de maternidad por 45 días. Hasta antes de la Reforma Laboral de 2012 el hombre estaba ajeno y sin ninguna responsabilidad durante el parto, aun cuando siendo el padre del menor no se le otorgaba derecho ni obligación en ese momento. Ahora cuenta con tres días para apoyar a la esposa en tan importante evento. Si fuésemos iguales ¿no tendría que otorgarse de la misma manera los 45 días al hombre? ¿Acaso el hombre deja de tener responsabilidades paternales por ser únicamente el fecundador y no ser portador durante nueves meses del producto de la relación?

No es lo mismo igualdad que equidad. La justicia tiene que equilibrar ambos conceptos en su aplicación en el terreno de los hechos humanos.

No se puede negar que la relación homosexual existe. La homosexualidad es una preferencia sexual no una enfermedad. La homofobia, que es la discriminación por la condición homosexual, no tiene ninguna base jurídica, humana y moral.

En la evolución de la sociedad hay homosexuales que han contribuido en la misma en diferentes áreas de la vida humana. Desde inventores, artistas, políticos, profesionistas, personas comunes han aportado bienes que nos ayudan como sociedad a crecer y prosperar.

Sin embargo, difiero de que se tenga que igualar el matrimonio a las relaciones homosexuales. En la lógica simple de los conceptos y la caracterización esencial de los fenómenos ambas experiencias humanas tienen grandes diferencias que, aunque equiparán, no igualan la experiencia o el hecho. No es una cuestión de religión, sino de análisis lógico, racional, antropológico y social.

Lo malo es que no hay un debate justo y equilibrado. Basta decir que uno pretende defender la consolidación de la familia para catalogar a la persona como homofóbica.

Es por ello que no se puede esperar mucho. Es certero que la iniciativa pasará fácilmente en el Congreso de la Unión. En el seno de la legislación federal hay una iniciativa ciudadana con el respaldo de 240 mil firmas de ciudadanos para fortalecer a la familia conformado por hombre y mujer. Algo que no pueden ni deben pasar por alto, ya que se trata de una iniciativa ciudadana cumpliendo con todas las formalidades y requisito de ley.

En Yucatán, en 2008, se hizo la reforma civil que definió el matrimonio entre hombre y mujer gracias al respaldo de alrededor de 10 mil firmas de ciudadanos que así lo solicitaron. Casi un 300 por ciento lo exigido por la ley.

Pero en el supuesto de que a nivel federal la iniciativa no tenga oposición, será interesante la discusión de las entidades federativas. Es muy claro que hay una sociedad que dará una batalla dura contra la propuesta de ley. ¿Los diputados o diputadas a que le darán importancia? ¿A lo que una mayoría de sus representados le exigirán? ¿O el miedo de no ser tachados de “homofóbicos” por los medios?

AL CALCE. El ejercicio de un periodismo responsable no implica “atacar” a una autoridad por no pensar igual o hacer las cosas diferentes. El verdadero periodista es el que analiza y propone. La crítica que discute un tema no debe considerarse como un ataque. Quien lo haga no es un periodista genuino, sino un mercenario con la pluma escrita, que no tiene propuesta, que no hay capacidad de análisis. La visceralidad y los traumas personales deben estar por debajo de la racionalidad.

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