Enrique Vidales 24 agosto, 2015

Una de las realidades sociales del mundo contemporáneo es el tiempo que el mexicano dedica a estar frente a una televisión. Para muchos, esta es una fuente de socialización, de adopción de conductas basadas en el aprendizaje por modelación y de exaltación mediática de los actores e historias que ahí se desarrollan.

Desde hace un par de años se ha popularizado en la televisión de cable las series y películas sobre la vida y entorno de los narcotraficantes. Las historias de Pablo Emilio Escobar o del Señor de los Cielos, así como de otros personajes reales o ficticios como La Reina del Sur, el Cartel 1 y 2, el Infierno de Damián Alcazar. Netflix ha anunciado para el 28 de este mes la publicación de la serie El narco relacionado con Pablo Emilio Escobar.

¿De qué forma se presentan los narcotraficantes en dichas emisiones o producciones televisivas o cinematográficas?

En primera instancia son los protagonistas, los hacedores de la historia. Son los todopoderosos, los más respetados. Los que usan el poder sin límites sin considerar el cumplimiento de las leyes. Influyen en la sociedad, tienen a sus rodillas a las autoridades que sumisas acatan cuanto mandato o capricho se les ocurra.

No faltan las mujeres esculturales de muy buen ver siempre dispuestas a cumplir las fantasías sexuales. No importa las edades, aunque mientras más “jovencitas y virgencitas” son mejores. Las orgías son espectaculares, no hay límites, no han censura. Es el ejercicio de una total libertad.

Tampoco escasea el dinero, las grandes cantidades de efectivo a disposición. Grandes mansiones y un buen número de autos de lujos y otras excentricidades que demuestran el señorío y poder, las buenas armas, el mundo a sus pies.

Esta es la imagen que nuestra juventud visualiza e interioriza de la cultura de los grandes capos del narcotráfico televisado. Una vida de lujos, de excesos, absoluta libertad y poder.

En un tiempo donde se ha privilegiado los derechos más que obligaciones, en la psique que no está fortalecida con buenos valores la influencia de estas imágenes no son buena.

Facebook Comments

A %d blogueros les gusta esto: