Importancia de la movilidad urbana – U Yotoch Chanboox
Enrique Vidales 22 agosto, 2018

En
los últimos días, a partir del problema de pago de una deuda de la
Alianza de Camioneros de Yucatán a sus proveedores de combustible y el
chantaje para que sean apoyados por el gobierno del estado, ha surgido
un movimiento encabezado por un colectivo de organizaciones de la
sociedad civil que impulsa una profunda reflexión sobre el tema y pone
en la mesa de la discusión social la movilidad urbana.

¿Qué es la movilidad urbana?

Es
un concepto que surge ante las problemáticas de traslado de los
ciudadanos en las grandes metrópolis. El crecimiento urbano en expansión
hace necesario buscar alternativas de mejora en la forma de traslado de
los ciudadanos a los diferentes puntos de las ciudades. A diario vemos
una cantidad de vehículos automotores cruzar las diversas arterias para
desplazar a los habitantes de las metrópolis de la casa al trabajo, a la
escuelas, a las plazas comerciales y muchos otros puntos de referencia
geográfica.

Se
dice, de acuerdo a algunos expertos en transporte citadino, que una
ciudad que deje depender mucho de los vehículos es una sociedad que
avanza y crecer.

Para
que eso se pueda lograr se necesita de la fortaleza y consolidación de
un sistema de transporte público que sustituya el traslado en
automóviles, con lo cual se mejore en la calidad de aire por la
disminución de los contaminantes de los motores, así como también, de la
baja de estrés que provoca la alta concentración en la afluencia del
tránsito citadino.

Hoy
en Mérida contamos con un servicio de transporte público deficiente y
muy caro en comparación con otras ciudades de México. En gran medida por
la falta de compromiso de quienes tienen la concesión para operar las
rutas, que no evidencian responsabilidad social ni interés de mantener
un servicio que es público y de interés general.

Es
cierto que los precios del combustible han subido y han impactado la
economía de las familias como también en los costos de operación del
transporte. Pero también hay que decir que cada vez que se discute el
tema del alza se afirma que se acompañará de mejoras en la atención del
usuario que implica reemplazo de las unidades obsoletas, así como
también, de un mejor trato en amabilidad y respeto a los ciudadanos,
especialmente estudiantes, personas con discapacidad y adultos mayores.
Además, considerando el precio de las rutas de la Ciudad de México que
se cotiza a cinco pesos el boleto, con rutas más largas y con el diésel
más caro, es difícil comprender porque en Mérida se insiste mucho en que
no da ganancia y se pide más y más.

Sin
embargo, regresando a los compromisos para justificar la petición y
autorización del alza nunca llegan a concretarse. Las condiciones del
transporte público sigue igual o peor. Las unidades siguen siendo
vejestorios, con evidentes deficiencias, sin cumplir con las leyes
ambientales de verificación vehicular. Los operadores siguen dejando en
los paraderos a los estudiantes y personas adultos mayores. Conductores
groseros, antipáticos, intolerantes e insensibles a las necesidades de
la población. Además, no se cuenta con la infraestructura para atender a
las personas con discapacidad. No se conduce con respeto a las leyes
viales, el respeto y la probidad lo que aumenta probabilidades de
accidentes que ponen en riesgo a muchas personas.

El
transporte público debe considerarse como las arterias que sustentan la
movilidad de una ciudad. Es por eso que no debemos pasar la oportunidad
para participar como sociedad responsable en los temas que nos afectan a
todos, independientemente si usamos o no de forma frecuente el
transporte público.

Se
agradece la intención de los líderes y las agrupaciones que hacen este
esfuerzo de poner en la discusión el tema de mejoramiento del transporte
público justificando la necesidad de debatir el tema de la movilidad
urbana. Un concepto integral que aborda varios puntos y ejes de apoyo
que implica no solo la operación de las unidades de transporte público,
sino que también se consideran los derechos humanos, el respeto al medio
ambiente, la transparencia y rendición de cuentas por ser un servicio
público de interés general. Como también el análisis de las cuestiones
legales comerciales y laborales que están vinculadas a los
permisionarios y concesionarios que operan las rutas.

No
se olvide que el transporte público, por su naturaleza pública, es un
tema del Estado. Como gobierno que cuida del interés público debe
procurar las mejores condiciones para que este servicio público moderno y
que garantice orden, certidumbre jurídica y seguridad para los
pasajero.

Mérida,
al igual que las demás poblaciones del interior del Estado han crecido
no solo en la mancha urbana sino también en el número de vehículos que
transitan sus calles. Analizar con fundamento y seriedad como mejorar la
movilidad urbana es una necesidad que todos debemos hacer para alcanzar
un estatus de mejor calidad de vida

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