¿Acusar por acusar?... es correcto
No es posible que el Ministerio Público tenga de rehenes a los ciudadanos ante investigaciones que no se cierran por la evidente y contundente falta de pruebas.
A quienes nos constan lo sucedido en el caso de Alejandro López Munguía, como testigos, en el simple conocimiento, inclusive reporteros, o por que fuimos - como en mi caso - señalados por su gratuita denunciante como parte de su mentira y calumnia, el caso ya no tiene ningún vestigio de proceder legalmente.
Inclusive cuando ya ha estado a manos de las autoridades federales y de la Fiscalía Especial contra la violencia a la mujer, que con todas las pruebas periciales que hicieron hace más de seis meses, hasta ahora no han podido proceder, por la simple razón de no encontrar los elementos que sostengan la acusación. ¿Acaso es tan incompetente?
Con acusa lo debe comprobar... la autoridad debe investigar, y en caso de no encontrar evidencia del delito, manifestarlo y cerrar el caso.
A más de un año de estar discutiendo en los medios que son afines a sus intereses Perla Jazmín Rodríguez no ha podido aportar ningún elemento.
Extracto del artículo publicado en La Revista Peninsular el viernes 8 de enero de 2010
Con respecto al Ministerio Público, el abogado Miguel Ángel Aguilar López asegura, en el artículo “El Ministerio Público en el sistema acusatorio” publicado en la revista El mundo del abogado (Año 12, núm. 128), lo siguiente: la tarea del Ministerio Público es aportar pruebas a ultranza, aunque sean insuficientes, con la equivoca convicción de que su misión es la de acusar, en todos los casos, aun cuando en muchos advierta que no hay elementos para iniciar un proceso penal; lo que ha desencadenado que el ciudadano, desde la fase de investigación preliminar, sea considerado un delincuente, o bien se mantenga en reserva la averiguación previa a sabiendas de que no aparecerán datos incriminatorios en contra de esa persona, lo cual genera inseguridad jurídica para el ciudadano, en contra de quien se mantiene abierta la investigación hasta que prescriba el delito.
Interesante opinión sobre la realidad del actual Ministerio Público, definida como una institución de buena fe y que hoy se ha convertido en uno de los obstáculos para una verdadera impartición de justicia. Contraviene en esencia ese principio y derecho fundamental que todo hombre o mujer es inocente, hasta que se le compruebe lo contrario.
Ahora que se discute el tema de la reforma penal debemos revisar las funciones y tareas asignadas a este organismo de procuración de justicia. Revisar los procedimientos judiciales que nos permitan modernizar el sistema penal para que todos gocemos de la certidumbre de un proceso de investigación justo, equilibrado y apegado al respeto de los derechos humanos fundamentales.
¿Cuánta gente no hay inocente que por una mala integración del expediente se encuentra en proceso? ¿Cuántos casos no hay en el conocimiento público, por la conveniencia mediática, de gente que ha sido señalada como culpable de un delito donde no hay la certeza jurídica de concreción?





















