Enrique Vidales 27 marzo, 2015

x.mexicanosEn días pasado la cadena Fox de USA anunció el retorno de la afamada serie de eventos paranormales “Los expedientes X” en una temporada especial de seis capítulos. La serie fue muy famosa en la década de los 90’s. Alimentó, en su momento, la mente y la imaginación del norteamericano en cuanto al encubrimiento de la verdad sobrenatural, especialmente el pacto secreto del gobierno yanqui con especies alienígenas.

A partir de ahí una gran parte del pueblo norteamericano ha creído en las conspiraciones hasta el grado de pensar que Elvis Presley o Micheal Jackson no están muertos, sino escondidos y protegidos ante la cantidad de escándalos y la protección de la integridad moral de los norteamericanos. Al igual que se piensa que el actor “rebelde sin causa” James Dean fue asesinado convenientemente por los servicios de seguridad nacional para desalentar la perversión de la juventud americana.

Es el mundo de las sociedades secretas, los planes ocultos, los misterios de Estado, incógnitas de la sociedad… todas combinadas que mueven el mundo, que lo explican todo, que justifican cada desgracia. De la lucha los del oriente provocaron Katrina que destruyó gran parte del territorio golfero de USA; y como respuesta, se dice que el terremoto que ocasionó el tsunami en Japón fue la respuesta.

Historia que llena el mundo de la fantasía, que según los “expertos” trascienden de un mundo de fantasía a la realidad. Es la complejidad del mundo que provoca ante lo que nos puede explicar fácilmente el uso de la creatividad humana de saber encontrarse las causas de las cosas que suceden.

Así lo hicieron los antiguos que al poderse explicar los ciclos naturales los encomendaron a los designios de los dioses. En el fondo no han cambiado las cosas en la actualidad. El humano ante lo inexplicable es fácil encontrar explicaciones de las causas, de lo que se cree es lo que sucede, sin importar la base científica, o por lo menos, la evidencia comprobable.

Al parecer los mexicanos estamos llegando a un punto climático del hartazgo social, político y económico que nos está conduciendo a ese mundo de fantasía, de invención creativa y subjetivismo donde resulta más fácil decir que las cosas suceden por causas explicables por la conspiración de grupos secretos, sea gobierno, partidos políticos, estructuras sociales como empresarios o entidades ocultas. Un caso típico de que hay algo más allá de la evidente, una “mano real” que mueve la cuna.

Veamos el caso de Carmen Aristegui. Un caso tan simple para suscribirse dentro de una situación plenamente laboral y de política empresarial es fácil y creíble acusar al gobierno de ser un ataque artero contra la libertad de expresión. Hasta ahora no hay ninguna prueba, ningún documento, audio o dato evidenciable y objetivo que nos permita aceptar de manera contundente e irrefutable que fue la acción de gobierno la que sacó a la periodista de noticieros MVS.

¿Pero crees que el gobierno va a dejar huella? – seguramente se me cuestionará.

Sin embargo, basta recordar todas aquellas aseveraciones que decían que con la reforma educativa se iba a privatizar la escuela pública, que pronto terminarían pagando los servicios públicos, que los padres de familia pagarían las cuotas de inscripción y se dedicarían a dar mantenimiento a la infraestructura escolar. En aquellos tiempos acalorados de la reforma energética circuló en las redes sociales la “prueba” de que ya las escuelas pagarían pronto la luz. Se trataba de un recibo de luz a nombre de una escuela ubicada en el Estado de Sonora. Me basto en aquella ocasión recurrir al Google Maps y Google Street ubicar la calle, “caminar virtualmente” por la acera y no encontrar a la susodicha escuela para saber que todo era mentira.

Pero es más fácil aceptar que el recibo es la prueba evidente, es más aceptable y admisible la privatización. Porque no exige más recursos de prueba que ser un salto de fe. La simple posibilidad es parte de su verdad y credibilidad. No hay cuestionamiento, no hay investigación, mucho menos una actitud crítica que valore la información.

Así es como ha abundado los hoax o noticias falsas con toda la intención de que las personas crean en su veracidad. No importa que existan sitios como DEFORMA.COM que en su página afirma que la información es mentira para que la gente crea lo contrario.

Este es el mundo de Scully y Mulder, los protagonistas de “Los expedientes X” que valdría la pena que hicieran un especial en territorio mexicano. Seguramente hay mucha tela en donde cortar. Tendrían mucho material.

Los misterios de México constituyen para muchos auténticas conspiraciones donde solo es importante creer en su veracidad a ciegas, sin buscar con análisis y mente crítica los rasgos de objetividad que nos permitan valorar en justa dimensión lo que se afirma.

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