Se enciende fuego en el deporte olímpico mexicano

Estamos en la mitad de los juegos olímpicos y México no ha tenido ninguna participación destacada que amerite una posición en el medallero de Río 2016. Hasta la mejor carta, la selección menor de fútbol que hace cuatro años ganó la medalla olímpica, ha sido eliminada. El triunfo de la onceava mexicana ante Fiji aunque fue por goleada, el primer tiempo fue devastador y mostró un rostro apático y desabrido.

Tal pareciera que fue una fotografía de la actitud de los deportistas mexicanos en las Olimpiadas. En contraste de las imágenes del titular de la CONADE que acudió a Brasil acompañado de su novia. Una situación que ha propiciado críticas en las redes sociales.

Es un hecho que el deporte mexicano ha enfrentado malas decisiones de las autoridades deportivas. Las quejas por la falta de apoyo en uniformes, equipamiento y recursos que se requieren para un adecuado alto rendimiento son constantes. Aunado con las quejas de corrupción en diversas delegaciones pintan un panorama negativo para el desarrollo del deporte mexicano.

Alfredo Castillo tiene un gran historial en materia de seguridad, pero hasta la fecha no se le conoce algún desempeño en rama deportiva. Es más que claro que el nombramiento se debe a la cercanía con el grupo de gobierno presidencial. Solo así es explicable que tenga un puesto donde no tiene acreditación de experiencia y conocimiento.

En estos momentos en que la crítica contra el mal desempeño y los nulos resultados alcanzados hasta ahora, Alfredo Castillo lanza un reto al titular del Comité Olímpico Mexicano, Carlos Padilla, para sostener un debate técnico para deslindar responsabilidades en los resultados de la delegación mexicana.

¿Qué es lo que podrá defender para desligarse de su responsabilidad el especialista en seguridad sobre detalles técnicos del deporte?

Como cada cuatro años, la realidad deportiva mexicana queda en entredicho contra la expectativa y percepción de los mexicanos. El sueño por destacar y tomar los modelos de éxito deportivo se pierde en el limbo por las decisiones políticas y las grillas internas.

Hoy como cada cuatro el despertar de los mexicanos es duro. Mientras que los políticos encargados se la pasan paseando junto con familiares y “novias”, sin que realmente les pareciera importa mucho los resultados deportivos.

Pero no importa, como dice Alfredo Castillo ante las críticas: “si por el hecho de abrazar o besar a alguien y eso haga que se falle la flecha y yo tendría que hablar con el atleta, cosa que no puedo, yo estaría de acuerdo, pero no es así”

O sea, que no son los abrazos y los besos quienes han propiciado el mal desempeño, entonces ¿qué si lo ha hecho?

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