¿Te gustaría un mundo de igualdad plena sin ningún vestigio de discriminación?

En los últimos días han alzado la voz quienes pretenden “sembrar la idoneidad” del matrimonio igualitario, como si la igualdad jurídica se tenga que logra con la aceptación del matrimonio homosexual al heterosexual.

Intentan justificar hacia una igualdad plena en derechos y obligaciones de dos situaciones que existen que tienen marcadas diferencias.

Si vamos a una igualdad plena entonces…

¿De qué sirve proteger a los niños de trabajos? La Constitución es clara, no se debe discriminar por edad. Por lo tanto, debemos regresar a los trabajos para niños. En un país donde los padres difícilmente pueden costear los estudios los niños deberían entonces contribuir al sostenimiento social. Pues también ellos comen y satisfacen sus necesidades. La edad no debe ser impedimento para que puedan aportar dinero al hogar.

¿Por qué seguimos prohibiendo que los extranjeros no participen en política? Cuando muchos han decidido venir a vivir a este país, sentar sus familias e inclusive empresas. La discriminación contra extranjeros es violación de sus derechos humanos. Más cuando éstos pagan sus impuestos y deciden contribuir a la economía nacional. ¿Por qué le negamos el derecho a participar de forma activa en las decisiones políticas, les impedimos ir a las marchas o manifestarse políticamente?

¿Por qué existen privilegios para las mujeres en contra de los hombres? Si ellas han peleado por la igualdad los hombres también deberíamos en justicia plena gozar de todas las prerrogativas que tiene. ¡Ya nunca más una licencia de maternidad de 45 días exclusiva de las mujeres!… ¿o qué? ¿el hombre no también contribuyó o no cuenta en la procreación? Si aceptamos que todo es igual por esa igualdad plena y pareja. Nadie por encima de otro.

¿Por qué a los religiosos no se les puede votar para cargos públicos? Mal hacemos como sociedad no darles el pleno uso de sus derechos políticos. Al final son igualmente ciudadanos. Al votar, lo que ya se permite, vale lo mismo que cualquier otro ciudadano. La discriminación por religión sigue siendo un hecho.

Desaparezcamos las zonas VIP de los restaurantes y eventos. No puede haber en un mundo igualitario separaciones de unos a otros. Nada de zonas exclusivas. No importan los cargos. Si el presidente quiere ir a un evento, que termina haciendo cola como todos los demás. Que no se puedan usar espacios de estacionamiento reservados. Nadie puede ya ser dueño de nada, todo es igual para todos.

Qué si una persona de 40 años se quiere casar con un individuo de 14 no se lo impida. No se pude discriminar por edad. Ni que un adulto mayor tenga más consideraciones. En el mundo de igualdad no se le puede excusar por sus capacidades físicas.

¿Les gusta el mundo de plena igualdad?

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