¿Todo fanatismo es malo? – U Yotoch Chanboox
Enrique Vidales 20 octubre, 2018

Eres un fanático de la NBA y aún no cuentas con algunas de las camisetas de baloncesto de tu equipo favorito. Posiblemente dudes de comprar en la red algo que sea de tu interés. Sin embargo, hoy en día es fácil y seguro de hacer transacciones por vía internet y las opiniones sobre tuscamisetasnba demuestran que es una tienda online  fiable y líder del sector.

Algunos podrán
pensar que es pretencioso portar una prenda de algún equipo del cual
se tiene una identificación. Usualmente hay quienes toman esto como
un pretexto para practicar un estilo de bullying. Sin embargo, es
parte de la conformación de la personalidad encontrar modelos a
seguir. Modelos que nos ayudan a consolidar un esquema de valores, de
gustos y hasta de acciones que nos sacan lo mejor de todos nosotros.

El fanatismo es una
actitud de vida. De manera general se identifica como una actitud
que
que se manifiesta con
una pasión
exagerada,
desmedida, irracional y tenaz en defensa de, entre otros, una idea,
teoría, cultura, estilo de vida.
Algunas teorías psicológicas sostienen que este comportamiento raya
en la anormalidad en la medida que sujeta al fanático a búsqueda
extrema y exagerada que puede conducir a una fe ciega y hasta
ausencia de la realidad.

Aunque
usualmente el término fanatismo tiene esa connotación negativa,
también hay posturas que sostienen lo contrario. En este sentido se
configura el concepto de fanático como aquel simpatizante,
aficionado, seguidor, admirador que por gusto y con entusiasmo a
favor de otras persona/s o por cierto objeto/s mantiene un
seguimiento. Bajo esta concepción, el concepto se relaciona con el
deporte y el arte cuando se refiere a los admiradores de una persona
o grupo de personas.

Este
tipo de fanatismo, que no extremo ni dogmático, si es bien encausado
permite a la persona construir un esquema de valores sustraídos de
la persona o de la cosa admirada. Así tenemos el caso de muchos
artistas, en cualquier disciplina del arte, o en el mismo deporte que
desde niños se admiraba a personalidades tan fuerte que terminaron
desarrollando para así mismo la disciplina artística y del deporte.

¿Entonces
no es tan malo el ser fanático a algo?

Como
suele suceder en muchas cosas de la vida, la cantidad en exceso sí
puede resultar malo. Si estamos una situación que el desempeño
individual no se encuentra libre de las ataduras del fanatismo, es
decir, que el ejercicio de la voluntad es controlada por el mismo
sujeto con la flexibilidad de la propia naturaleza humana, sin estar
supeditado y motivado por el seguimiento excesivo, el ser fanático
es darnos la oportunidad de gozar del arte y del deporte al gusto.

Luego entonces, no veamos mal a quienes siguen y son fanáticos del algún artista o deporte. Sobretodo si vemos que logra encausar en la vida acciones para ser una mejor persona. Entonces estamos ante un caso de fanatismo positivo que debe ser alentado y promovido, y que éste ayuda a encaminar la personalidad sana.

Pero si vemos que hay situaciones alarmantes como un seguimiento agresivo o extremo, donde la persona no es capaz de crear un propio esquema de valores y ejecutar acciones con la flexibilidad psicológica y emocional por estar atado a factores externos, entonces estamos ante un fanatismo extremo que no ayuda a la adecuada conformación de la personalidad.

Facebook Comments

Deja un comentario.

A %d blogueros les gusta esto: