Enrique Vidales 29 diciembre, 2015

Muy lamentable el caso del homicidio de la chica aparecida en Conkal. Algunos medios se ensañaron con la malograda muchacha con informacipon nada pertinente para su dignidad, tanto de ella, como de su familia. Es parte de la nota amarilla que intenta vender o posicionar a un servicio de noticias.

Como igualmente sucedió con respecto al Gobierno del Estado, especialmente contra el Lic. Rolando Zapata y las autoridades de la Físcalía General del Estado. Se les acuso de no hacer nada para evitar estos hechos. Se pintó un panorama de inseguridad creciente en el tema de las mujeres. Se hablaba de feminicidios, de insensibilidad de las autoridades para proteger a la mujer.

En los mismos días del descubrimiento del cadáver de Conkal se había anunciado la desaparición de otra chica yucateca. No faltó el medio que la dio por muerta para alimentar el escrutinio popular contra el gobierno. Pero esa chica apareció. Como muchas otras había huido con el novio.

En los últimos días dos nuevas jovencitas, de 13 y 15 años habían sido anunciadas como desaparecidas. En las redes sociales y algunos medios tomaron la nota y llamaron a la sociedad a su búsqueda. Hoy nos hemos enterado que ambas habian sido encontradas en buen estado de salud e integridad física. Habían huido con el novio, pero el trabajo de investigación de las autoridades de la Fiscalía General del Estado dieron el resultado encontrando a las jovencitas y entregando a sus familias.

¿No cabe ahora una felicitación y reconocimiento a todas las autoridades que intervinieron con éxito en este caso?

Muy seguramente se le aguo la fiesta a quienes esperaban un resultado negativo de estas nuevas historias. No hay nada que lamentar, como tampoco, hay material para seguir azuzando a la opinión pública contra las autoridades estatales.

Estos casos de chicas que abandonan sus hogares para huir con los novios no es nuevo. Lamentablemente es el reflejo de la falta de valores en la familia. Posiblemente en lo único que podríamos repudiarle al gobierno. Pero ya ven que cuando uno habla de consolidar a la familia imediatamente surgen las voces de que se fomenta la homofobia con ello. Pero no por ello deja de ser un problema casero.

Hoy las autoridades dieron resultado. Las chichas están con su familia sin una historia que lamentar. Tal vez, la sociedad debería reflexionar sobre la falta de generosidad cuando un gobierno hace bien las cosas.

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