¿No fue el mismo Ernesto Cordero que se equivocó en libros cuando apenas minutos antes había despotricado contra Peña Nieto por su error?

¿Acaso hay alguien que no se haya equivocado al intentar rescatar datos de la siempre traicionera memoria?

Resulta que quien se ha unido a este escrutinio contra el precandidato virtual es el escritor Carlos Fuentes. Inmediatamente las voces que pretenden usar el “valor moral” de la declaración de tan aclamado escritor, truenan a los cuatro vientos la pifia.

Sin embargo se les olvida que la vida intelectual en México, que ha sido más que fructífera en el análisis de la realidad social mexicana, no ha sido muy proclive a participar de forma activa en las transformaciones sociales de importancia en nuestro país. Mientras que en la Revolución Francesa se ilustró y alimentó con los pensamientos libertarios de D’Alambert o Diderot con la Encliclopedia y la brillantez del pensamiento del Barón de Montesquieu, de Rousseu y Voltaire, los pensadores intelectuales mexicanos durante la revolución permanecieron ajenos a los movimientos sociales. Las grandes transformaciones de México se suscitaron desde las trincheras de los campesinos, los obreros, los jornaleros de haciendas y del ejército mismo.

No se le quita el valor de la opinión de Carlos Fuentes, la que sólo queda en la subjetividad de quien lo dice, y al final, de la postura política que él tenga.

Yo preguntó que si Enrique Peña Nieto no tiene el derecho a gobernar el país por ser un ignorante – por no decir bien ciertos libros de texto y autores – ¿qué ha hecho Carlos Fuentes por el país en cuanto a luchar contra la injusticia de los más pobres? ¿Cuándo lo hemos visto con la gente más humilde compartir el techo, la comida, el vestido? ¿Cuándo ha encabezado una manifestación pública contra la violencia que lástima a miles y miles de familias? ¿Cuándo ha exigido de las autoridades que ya no se aumenten los precios de gasolina que lastiman la economía de la familia y del país? ¿Cuándo ha hecho una propuesta de gobierno que solucione los grandes rezagos sociales, económicos y políticos de México? ¿Cuándo le dijo Carlos Fuentes IGNORANTE A VICENTE FOX cuando siendo este último presidente se equivocó en una felicitación a premio Nobel?

Por un lado es bueno que Carlos Fuentes tenga TODO el conocimiento para platicar con cualquier persona, sin embargo, con tantos libros y libros leídos ¿tendrá la sensibilidad de sentarse con el más pobre, con el más “jodido”, con los niños que tiene mocos en la nariz, sucios por carecer de un piso, de vivir a la intemperie o en la calle?

Lo que pretendo dejar muy claro con la anterior argumentación que es muy fácil de cuestionar desde una posición cómoda o pasiva. Al final eso podemos hacer todos, sin disminuir nuestra valía moral y el derecho de opinión que ejercemos al manifestar lo que estamos pensando.

El compromiso por un México mejor es más importante que la banalidad de discutir la competencia o incompetencia a partir de equivocarse de autores y libros. Requiere de un análisis más profundo de la realidad para emitir propuestas que verdaderamente satisfagan los retos sociales apremiantes.

Quienes hoy se enfocan en lo mínimo no están a la altura del debate que hoy México requiere después del fracaso de dos regímenes que se decían democráticos y no han podido verdaderamente hacer valer los principios y valores que decían postular.

Si no nos damos cuenta de esta desgracia hacia la cual pretendemos construir el mañana de nuestra nación y actuamos en consecuencia para evitarlo, estaremos condenando una oportunidad histórica de enderezar los esfuerzos de todos hacia un mejor México.

Estoy convencido que eso es más importante que la simple equivocación de autores de libros.


Espero que esta publicación sea de tu interés. Me gustaría seguir en contacto contigo. Por lo cual te dejo mis principales redes para dialogar y comentar los temas de interés para la sociedad y nosotros.

 

 

 

 

Artículo anteriorLa memoria no traiciona…contradicciones de Ana Rosa Payán
Artículo siguienteCordero está desorientado