Cartel de propaganda del PRD Yucatán para la iniciativa del matrimonio para todos
Cartel de propaganda del PRD Yucatán para la iniciativa del matrimonio para todos

El pasado sábado, en el Centro Cultural Olimpo, se congregaron diferentes agrupaciones pro derechos de la comunidad LGBT, así como de otra índole, como es el caso de la tercera edad, para analizar la conveniencia de legislar a favor de las sociedades de convivencia en nuestra entidad.

Por la presión de los grupos que se interesan en el matrimonio entre hombres y mujeres del mismo sexo, el diputado Bayardo Ojeda, al igual que el presidente del PRD en Yucatán, David Barrera, no les quedó otro remedio que cambiar el rumbo de la propuesta legislativa de convivencia por el de matrimonio.

En Yucatán la legislación con respecto al matrimonio es muy clara, esta institución jurídica surge de la unión entre hombre y mujer, reconociendo con ello a esta relación como base y fundamento de la sociedad. Tal afirmación va más allá de cualquier consideración religiosa, moral o ética. Desde los tiempos inmemorables, para los fines reproductivos de la especie es necesaria la complementariedad de ambos géneros sexuales. Las relaciones de trabajo e interacción social han girado entorno a la familia para la constitución y conformación de las sociedades.

Esto no excluye que el Derecho, como cualquier otra rama social que evoluciona, consideré otras formas de interacción social, que por su naturaleza son diferentes a las existentes. Es por ello que se han configurado entidades específicas para ayudarse a determinar los derechos y obligaciones que surgen de esa diferencia. Es tarea del Derecho procurar la justicia y la equidad: darle a cada quien en lo que se merece en el ánimo de procurar un estado igualitario. Un poco contradictorio lo anterior, en cuanto la primera reconoce que hay diferencias, pero la segunda nos habla de igualdad.

Si aterrizamos la anterior polémica a la realidad del tema que nos ocupa, una realidad natural que es incontrovertible es la diferencia natural, biológica y psicológica que existe entre hombre y mujer. Un ser que ha nacido como hombre nunca podrá ser una mujer plena, por más cambios que se hagan y se utilicen procedimientos hormonales para la transformación. Aunque se logre ésta, el nacido hombre nunca podrá cumplir con tareas biológicas de la mujer como son los ciclos menstruales y el embarazo. La decisión de una persona, hombre o mujer, de cambiar el sexo por así convenir a su propio desarrollo psicosexual es voluntaria, la ley no lo puede prohibir y mucho menos excluir en cuanto derechos y obligaciones se contraen en la sociedad por ser sujetos individuales en pleno goce de sus derechos.

Por lo que me pronunció a favor de la creación de figuras jurídicas que garanticen derechos y obligaciones para quien en su condición de vida decidan optar por un camino diferente al matrimonio. Como al mismo tiempo, por respeto, justicia y equidad a las instituciones jurídicas que ya han sido creadas y que han funcionado y son útiles a la sociedad se deben respetar.

El que sabe de cocina si desea hacer un rico y suculento arroz con leche, necesitará de ambos ingredientes elementales y esenciales para su preparación. Si a este platillo le anexáramos otro, como frijoles, habas o cualquier otro ingrediente que modifique su esencia, la consecuencia será cocinar otro platillo naturalmente diferente al arroz con leche.

AL CALCE. El pasado lunes, en el Centro de Estudios Superiores, el senador Cleomidio Zoreda impartió una conferencia sobre las modificaciones en material laboral, que posteriormente ya fueron aprobadas. A pregunta expresa sobre cómo queda el principio de productividad en cuanto a la legislación burocrática regida por el Apartado B del artículo 123 Constitucional, respondió que la evaluación de los burócratas la han emprendido los gobiernos con la implementación de los sistemas de calidad ISO, y que además, seguramente se harán las adecuaciones pertinentes una vez que se consolide la reforma a la Ley Federal de Trabajo.

Únicamente voy a precisar que una autoridad debe hacer lo que la ley tiene previsto como obligaciones. Es cierto que se implementan sistemas de calidad, pero eso depende de la voluntad y compromiso de los gobiernos. Diferente sería si eso queda como una obligación esencial de los gobiernos.


Espero que esta publicación sea de tu interés. Me gustaría seguir en contacto contigo. Por lo cual te dejo mis principales redes para dialogar y comentar los temas de interés para la sociedad y nosotros.

 

 

 

 

Artículo anteriorProceso electoral USA: lo esperado, lo novedoso y el aprendizaje
Artículo siguienteRenan Barrera busca privatizar parques de Mérida