El día de ayer fue histórico por haberse concretado una transición política en el relevo presidencial con el regreso del PRI a Los Pinos. Algo que hace 12 años se pensaba no volvería a pasar, y que algunos hasta hoy, consideran que hay un regreso al gobierno de las prácticas autoritarias y hegemónicas del pasado. Sin embargo el discurso y las medidas que ayer, el presidente constitucional Enrique Peña Nieto emitió en el Palacio Nacional después de cumplir con la protesta de ley, abre un camino lleno de esperanza y transformación que debe ser no sólo analizado sino seguido de forma puntual, ya que en todo momento debe ponderar el bienestar y buen camino del país hacia el desarrollo.

Es por ello, que a partir de este día, y a lo largo de los 12 siguientes, me permitiré hacer un comentario por cada una de las 13 decisiones que ayer fueron anunciadas por el presidente Enrique Peña Nieto. Interesantes desde el punto de vista que recoge varias de las necesidades que desde tiempo atrás los mexicanos hemos exigido a las autoridades.

La primera es un claro ejemplo de haber sabido escuchar a la sociedad. Como todos sabemos la anterior administración modificó su propuesta inicial de fomentar el empleo por el combate contra la delincuencia organizada, convirtiendo este último en el eje rector para garantizar la paz y la seguridad social. Es claro que tal propósito no se cumplió. Las calles, los parques, espacios públicos y restaurantes nunca fueron recuperados, sino todo lo contrario, fueron lugares donde los ciudadanos se acostumbraron a vivir siempre con el peligro de la bala perdida o de ser una víctima colateral de l a lucha entre bandas de la delincuencia organizada o estar en medio de un enfrentamiento entre éstos y las fuerzas de seguridad. Si algo se insistió cuando se le exigía al anterior gobierno a cambiar la estrategia, no era la claudicación, sino atender de forma integral el delito.

Sensible al sufrimiento de los mexicanos hartos de la violencia, Enrique Peña Nieto, recoge el anterior planteamiento e instruye que diversas secretarias como SHCP, SEP y SS se coordinen para la creación de un Programa Nacional de Prevención del Delito. Esto es actuar con inteligencia y recursos desde diferentes fuentes para que se den los instrumentos legales y medidas que prevengan las conductas delictivas.

Eduardo Guerrero Gutiérrez en el artículo “Los nuevos desafíos del crimen organizado” publicado en el libro “México 2012 Desafíos de la consolidación democrática”  al tocar el tema del narcotráfico afirma que “… el gobierno debe impulsar medidas orientadas a reducir la rentabilidad del narcotráfico, conteniendo el desarrollo del mercado doméstico y desarrollando las capacidades de inteligencia financiera necesarias para incautar un mayor porcentaje de las ganancias procedentes del tráfico transnacional. Esta alternativa de combate al narcotráfico es mucho más eficaz que la política de captura indiscriminada de capo, que sólo ha propiciado el surgimiento de organizaciones de corte militar, más inestables y violentas”

En otras palabras, con instrumentos legales de inteligencia, financiera y preventiva dirigida a la sociedad, se tendrá un frente que complementará las acciones coercitivas que el Estado debe ejecutar en el cumplimiento de su mandato constitucional.

Sin duda es un gran cambio la decisión anunciada. Se escuchó a la sociedad y considero, que al final si hay compromiso de las autoridades y de la sociedad que se comprometa a participar en lo que le toque, los resultados serán significativos para el bien y seguridad de la nación.


Espero que esta publicación sea de tu interés. Me gustaría seguir en contacto contigo. Por lo cual te dejo mis principales redes para dialogar y comentar los temas de interés para la sociedad y nosotros.

 

 

 

 

Artículo anteriorSANA no se define como empresa comercial, sino como sociedad cooperativa
Artículo siguienteDecisión por México (2): promulgar la Ley General de Víctimas