corrupcionSi el vaso no está limpio, lo que en él derrames se corromperá
Bertolt Brecht (1898-1956) Dramaturgo y poeta alemán.

No se acabo el mundo y ya estamos en el 2013 continuando nuestro caminar por la historia de la humanidad. Así que no hay lugar para la omisión en las acciones que requerimos hacer para vencer los obstáculos que como sociedad nos impiden avanzar en el desarrollo social, político y económico. Si los Mayas tuvieron razón, estamos en el inicio de una nueva era, que por consecuencia se requiere hacer las cosas de forma diferente.

Una de las características sociales que nos ha distinguido a los mexicanos es la siempre presente corrupción. Curiosamente todos reconocemos que este cáncer lastima a la sociedad y obstaculiza nuestra capacidad de desarrollo, pero al mismo tiempo, somos parte del problema, ya que no dudamos en caso de ser necesario de recurrir a esta práctica. Esto dificulta más su abatimiento, ya que parecería que es parte inherente de nuestra cultura.

¿Cómo podríamos socialmente enfrentarnos a la corrupción?

Hay quienes dicen que la solución la encontramos en marcos legales más precisos, que establezcan las competencias de las autoridades, acciones, obligaciones y responsabilidades de todos los actores sociales, desde el gobierno y su aparato administrativo hasta el ciudadano simple.

¿Pero pueden las leyes cambiar por sí mismas la cultura social imperante?

En verdad, yo dudo que la ley por sí misma sea suficiente, ya que se requiere hacer acciones más integrales que involucren propaganda política en medios de comunicación de concientización, junto con, acciones educativas para que las nuevas generaciones entiendan los vicios que los grandes hemos cometido y que ellos no pueden repetir los mismos errores.

En los actuales regímenes políticos se han instrumentado instituciones que buscan controlar las acciones del gobierno para erradicar la corrupción en sus decisiones. Sin embargo, hasta ahora no han sido verdaderamente efectivas para enjuiciar los actos corruptos, como también, están en el mundo de la invisibilidad social ya que la sociedad no percibe cuales son las acciones que hacen en contra de la corrupción. En el sistema político que ha empoderado a la clase política, ésta se protege así misma, y el combate de la corrupción es sólo de palabra, sin dientes reales para acciones contundentes y significativas para que claro que no se tolerará actos de corrupción en el gobierno.

Es también cierto, y necesario de reconocer, que la ciudadanía es esencialmente desconfiada del gobierno y sus instituciones. En grande parte por que aún no se ha sabido realmente mantener una comunicación abierta que genere confianza con acciones basadas en el cumplimiento de la ley. En muchas ocasiones la ley es clara y precisa sobre lo que se debe hacer en los casos. Pero por la misma desconfianza y la ignorancia del ciudadano de los recursos legales a su disposición se convierte en un semillero para recurrir al acto de corrupción. Es por ello que reitero que las acciones de concientización y educativas centradas en el problema se hacen necesarias si en verdad se quiere combatir la corrupción, ya que el problema es más cultural que legal.

AL CALCE. Mi reconocimiento a las fuerzas de seguridad de los tres estados de la entidad – Campeche, Quintana Roo y Yucatán – por las acciones que hacen para mantener la paz y la tranquilidad de la entidad. Pude observar que saliendo, por carretera, de la Península de Yucatán desaparecen los retenes y las revisiones de seguridad.


Espero que esta publicación sea de tu interés. Me gustaría seguir en contacto contigo. Por lo cual te dejo mis principales redes para dialogar y comentar los temas de interés para la sociedad y nosotros.

 

 

 

 

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