Se molestan porque afirman que el PRI y PAN, en las cámaras legislativas, votan en consigna junto con sus aliados. Pero es claro que son incapaces de generar una crítica propia al voto por consigna que en el sentido de lo que critica los perredistas también aplican.

Tenemos ahora el caso de las diputadas locales  Hilda Alcira Chang Valenzuela del estado de Sonora y  Dolores Porrás del estado de Nayarit,  que ha sido explusadas del partido por votar a favor de la reforma energética cuando las minutas llegaron a sus propias legislaturas.

Cabe la pregunta ¿no hay libertad de conciencia en el PRD?

Y de fondo ¿no es de lo mismo que siempre crítica de los “otros” partidos?

¿Le niegan la capacidad, facultad y derecho de disentir de una postura del grupo dirigente del partido?

Es interesante observar las incongruencias en que caen las propias fuerzas políticas del país. Mucho más en aquellas que se pasan criticando lo que al final realizan en su acción política.

Es la comprobación de que en el PRD los dizque representantes no lo son de los ciudadanos, sino que obedecen a las líneas coorporativas que dicta de forma hegemónica y vertical de la dirigencia.

Un ejemplo más de la doble moral, muy característica en la política mexicana.


Espero que esta publicación sea de tu interés. Me gustaría seguir en contacto contigo. Por lo cual te dejo mis principales redes para dialogar y comentar los temas de interés para la sociedad y nosotros.

 

 

 

 

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