meridapriEn las redes sociales es muy común que se manifiesten expresiones críticas en torno a la administración de Renán Barrera. Los tres pilares de las administraciones panistas – recoja de basura, relleno de baches y luminarias – son duramente cuestionados por los ciudadanos. En lo personal es más que evidente la ineficiencia e ineptitud en la atención de estos verdaderos problemas ciudadanos.

Sin embargo, a lo largo de un año, hemos observado que se compran premios “tlatoani” para aparentar que hay un equipo de lujo en la administración panista, conocedor y habilidoso entorno de la figura del alcalde. Al primer regidor, es decir, Renán Barrera, se le premia y reconoce con presidencias en organizaciones nacionales municipales.

Pero la realidad es muy clara. Los ciudadanos en términos generales, hasta aquellos que son defensores acérrimos del panismo, se dan cuenta de la ineficiencia en los servicios públicos básicos. En los cafés, en los comentarios en corto, en las pláticas con familiares y amigos simpatizantes del PAN se habla de la decepción que les ha producido Renán Barrera como alcalde. Me consta, porque así me lo expreso un diputado del mismo partido que Renán…, “que le sigan rompiendo la ma…” cuando queda claro en un diálogo quien es que lancera a la democracia, rompe con los principios del partido y vulnera la fortaleza electoral del blanquiazul.

En contraparte, comunicación social del Ayuntamiento ha recurrido a medios nacionales para hacer creer que Renán Barrera es el modelo de alcaldes panistas, de forma más que sorprendente nos quieren vender la idea de la gran obra, la enorme infraestructura y atención comprometida que se ha realizado desde el gobierno municipal. Es la tarea de sembrar medias mentiras, de pensar que el pueblo le apuesta al olvido, que la memoria social y política ciudadana es de corto plazo. Son los baños de pulcritud, de valores absolutos que sólo se encuentran en lo que ellos realizan, en lo que hacen, en lo que actúan.

Pero lo que si sabemos los meridanos es que aún cuando se tuvo un presupuesto histórico y autorización de préstamos que ha elevado la deuda municipal más allá de lo inimaginable o permisible, cuando en un pasado no lejano el mismo Renán Barrera denostaba contra las administraciones príistas de Ivonne Ortega y Angélica Araujo por el tema de la deuda pública.

¿Qué está haciendo el PRI yucateco para contrarrestar la campaña mediática bien orquestada del Ayuntamiento de Mérida? ¿Hasta cuando el priismo oficial meridano se va a poner a escuchar a los reclamos de la ciudadanía? ¿Cuándo veremos una acción decidida, ansias de triunfo electoral a favor de Mérida?

Ahora se comenta que unos arquitectos se proponen al Renán Barrera rellenar el paso deprimido para solucionar lo que es evidente es falta de mantenimiento por parte del Ayuntamiento. ¿Se van a quedar de brazos cruzados los dirigentes príistas de ver como se tira a la basura la legítima inversión millonaria y propuesta de una administración panista emanada de su partido?

La evidencia está en los hechos. A lo largo de este año la bancada príista le dio lo que quiso Renán en cuanto pidió un préstamo para el Ayuntamiento para obra emergente, con el compromiso de que los legisladores príistas de Mérida participaran en el comité que tomaría las decisiones de aplicación de ese recurso extraordinario. Como lo hizo con los regidores príistas en el caso de las luminarias, Renan Barrera excluye a los legisladores, los hace a un lado, no los toma en cuenta, no los escucha. ¿En dónde quedo el compromiso político y democrático de atender sin distinción de partido?

Son las cosas que no se entienden. La inacción del príismo meridano que permanece callado, que no defiende a las anteriores administraciones, que está permitiendo que Renán Barrera cada día crezca más, aún y a pesar del sentir ciudadano.

AL CALCE. En días pasado el ex gobernador Patricio Patrón Laviada en una entrada de Facebook (https://www.facebook.com/ppatronlaviada/posts/588292104586118) “Parece que la cobardía va superando a la corrupción como el principal problema de Yucatán y, vaya que la corrupción está gruesa” que derivo en una discusión con varios usuarios sobre qué era la más importante la unidad y los principios, se hizo un claro cuestionamiento sobre su versión en el caso de la renuncia del presidente de la Gran Comisión del Congreso, Ricardo Gutiérrez, en un hecho de todos conocido y de dominio público donde acuso al ex gobernador de dictar línea y someter al Congreso a sus decisiones.

Patricio Patrón no me quiso contestar. Entiendo que quisiese no tocar un evento sensible en su administración que provocó hasta un apercibimiento del Senado de la República, que por la condiciones de inestabilidad política se corrió el riesgo de la desaparición de poderes en la entidad.

Pero de ahí a pasar hacia la descalificación personal de usuarios afines al ex gobernador, o de él mismo afirmar que hubo una falta de educación o mala fe de mi parte en el cuestionamiento, hay mucha diferencia. No se debe apostar al olvido, más si hay una oportunidad para la discusión abierta de las situaciones que marcaron parte de la historia, y con más razón, entre quien fue uno de los protagonistas de esos hechos.


Espero que esta publicación sea de tu interés. Me gustaría seguir en contacto contigo. Por lo cual te dejo mis principales redes para dialogar y comentar los temas de interés para la sociedad y nosotros.

 

 

 

 

Artículo anteriorCarnaval de Mérida, entre la fobia y la ineptitud
Artículo siguienteUSA no es corresponsable en acciones contra el consumo de drogas