En los programas de bachillerato aún persiste como asignatura el estudio de la filosofía en sus diferentes variables o enfoques, desde la historia cronológica de esa área de conocimiento hasta más específicas como puede ser la historia de filosofía mexicana o de doctrinas filosóficas o de temas selectos.

Sin embargo, queda la siguiente ¿sigue siendo útil la filosofía hoy en día?

Es muy claro que el pensamiento filosófico es un área de conocimiento que requiere de dos elementos fundamentales de nuestra naturaleza humana: en primera instancia, la capacidad de asombro y, por otra parte, la dubitación que se puede originar al explicar la realidad que nos envuelve.

Todos generamos, en la conciencia de nuestra existencia, un concepto o percepción de la realidad de las cosas y de como nos relacionamos con ellas. Esto requiere de un trabajo reflexivo natural para darnos cuenta de lo que somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Tres cuestionamientos que fueron la base y origen del posterior desarrollo de la filosofía como un área de conocimiento humano.

De tal manera, que la existencia misma del hombre, no se puede delimitar ni concebir sin una construcción de una identidad propia. Con la filosofía no solo se toma la conciencia de la existencia, sino que en su exploración nos permite configurar el sentido de la vida y la escala de valores que nos definen como valores. Por lo cual es un componente necesario desde el punto psicológico en la conformación y consolidación de la personalidad psicológica de los individuos.

Si no somos capaces de entendernos a nosotros mismos, muy difícil lo haremos con los demás, por lo cual surge igualmente otra necesidad relacionada con la capacidad de interacción con otros individuos.

Estudiar, pero más reflexionar sobre el desarrollo filosófico, es primordial para todos y cada uno de los individuos de la sociedad. Pero no basta solamente estudiar la historia, de conocer las etapas, las fechas, nombres y demás ideas, pensamientos y obras de los filósofos.

Lo importante es explorar de manera reflexiva como la evolución del pensamiento filosófico es una muestra de los diferentes retos de la vida humana. Es decir, llevar el conocimiento y análisis filosófico a la experiencia concreta de vida, para entenderla e irla configurando ahora con elementos basado en la razón.