Su historia se remonta a las antiguas civilizaciones de Sumeria y Babilonia

 

NOTIPRESS.- Yagli gures, cuyo significado literal es “lucha aceitada, es el nombre oficial que recibe la práctica de la lucha en aceite, cuyos orígenes se remontan a la campaña otomana de 1346 en Tracia. Entonces, el sultán Orhan Gazi, su hermano Süleyman Pasha y 40 guerreros tomaron campamentos en la región de lo que ahora es la frontera entre Grecia, Turquía y Bulgaria. A modo de diversión, comenzaron a luchar y la historia destaca el combate entre dos soldados, quienes lucharon hasta morir por el cansancio.

Sus compañeros enterraron los cuerpos debajo de una higuera y se fueron. Los soldados visitaron el sitio del entierro años más tarde y notaron que varios manantiales habían brotado en el sitio y nombraron al lugar Kirkpinar (Cuarenta manantiales). Conforme pasaba el tiempo se comenzó a organizar torneos de lucha y poco a poco, esta práctica se convirtió en una tradición en la provincia de Edirne donde hasta la fecha el torneo se lleva a cabo.

Para explicar el uso del aceite, el pensador inglés Bertrand Russell expuso que el Imperio Romano colapsó debido a los mosquitos infectados con malaria. En aquellos tiempos, se probaron distintos tipos de soluciones para mitigar este problema, siendo el aceite de oliva la respuesta a dicho problema. La gente de Anatolia pasaba día a día aplicándose aceite de oliva en sus cuerpos, incluso luchaban con sus cuerpos aceitados dando lugar a un nuevo estilo de lucha.

En estos combates, los Pehlivan (luchadores) usan un Kispet (pantalones de cuero cortos y ajustados) cuyo peso es de 13 kilogramos y al final cubren sus cuerpos con aceite de oliva, para ello los oponentes se ayudan untándose el aceite, gesto que representa un equilibrio entre la parte física y la espiritual además de ser un acto de respeto y hermandad entre los pehlivan. El combate se lleva acabo en campo abierto y la forma de ganar es colocar al oponente bocarriba procurando que su ombligo apunte hacia el cielo.

Al estar aceitados, agarrar al oponente se dificulta, haciendo más importante la técnica que la fuerza bruta. Una técnica curiosa y permitida es que los pehlivan intentan pasar sus manos por el kispet del oponente tanto como sea posible. Se puede meter la mano a través del kispet del oponente (cuidando no tener contacto con la región genital), obteniendo así el control y lograr de esta manera vencer al oponente. Si un luchador maduro es derrotado por uno más joven, este ultimo además de ayudarle a levantarse, le besaría la mano del luchador en señal de respeto.

Hasta 1975, no había límite de tiempo para el combate. Los pehlivans luchaban a veces uno o dos días, hasta poder establecer la superioridad. Los juegos duraban desde la mañana hasta el anochecer, aquellos que no podían vencerse entre sí continuaban al día siguiente. Después de ese año, la lucha se limitó a 40 minutos, si no hay un ganador en ese tiempo, los pehlivans luchan durante siete minutos con la puntuación registrada. Si aun no hay ganador, entonces en la etapa final el primer pehlivan que anota un punto es el ganador, esto se llama “punto de oro”.

Finalmente, el ganador del Edirne Kirkpinar puede llegar a ganar la cantidad de 100,000 dólares estadounidenses junto con el título de “Campeón de Turquía “. Aquel luchador que sea el campeón por tres años consecutivos recibe 1,5 kilogramos de peso de oro y un Cinturón de Oro de 14 quilates, junto con sus premios en efectivo. En este evento empresas, bancos o inversionistas también otorgan premios en efectivo a los luchadores.

Ocho meses es el tiempo de duración de la temporada de lucha en Turquía. La importancia cultural de la lucha en aceite es tal que el torneo Kirkpinar está incluido en la lista de la UNESCO como parte del “Patrimonio Cultural Inmaterial” de la humanidad y constituye la competición deportiva más antigua que se ha celebrado sin interrupciones.