El día de la inauguración del mundial llegó, pero desde días atrás estuvo cargado de mucha polémica por la renuncia de diversos artistas invitados a participar en la ceremonia de apertura. Dua Lipa, Rod Stewart y hasta Shakira resolvieron no ser parte de este importante evento deportivo global. En México se dio a conocer la declinación del grupo Kabah que igualmente afirman haber recibido una invitación para participar en un concierto en el país musulmán, pero uniéndose al reclamo, decidieron no hacerlo.

¿En verdad Qatar es un país donde severamente se cometen atropellos a los Derechos Humanos o se trata más de un asunto de intolerancia religiosa o cultural por ser un país musulmán?

Es muy cierto que los valores dogmáticos religiosos de la religión musulmana son muy estrictos y bajo una perspectiva de análisis cultural resultarían muy contrarios al desarrollo de la racionalidad jurídica y social occidental. Sabemos de sobra que durante siglos las diferencias resultantes han motivos desencuentros y mal entendidos que han ocasionado diversos conflictos.

¿Cuál es la situación del respeto o violación a los Derechos Humanos en nuestro mundo occidental?

Basta hacer un recuento para darnos cuenta de que las cosas no marchan bien en esta parte del mundo. Tan pronto nos debe venir a la mente las manifestaciones de #BlackLivesMatter que se suscitaron a partir de la muerte de un joven negro de 17 años a manos de George Zimmerman, un capitán de vigilancia del vecindario en Sanford, Florida, cuando regresaba caminando a la casa de la prometida de su padre tras parar en una tienda a comprar unos bocadillos.

El llamado del Black Lives Matter “la vida de los negros también importan” demostró que aún falta mucho para realmente integrar a la sociedad de derechos y prerrogativas igualitarias a la comunidad afrodescendiente en el país que se dice defensor de la legalidad y la democracia global.

¿Acaso estos artistas que, tanto se han roto el pecho, se han negado a realizar un concierto en territorio norteamericano para protestar de igual manera por las atrocidades que se siguen cometiendo contra la comunidad afrodescendiente, la comunidad LGTB, migrantes y otros grupos vulnerables?

Si analizamos lo que pasa en México o en Yucatán el panorama no cambia. Tenemos el caso de Federica Quijano, integrante del grupo musical Kabah, que actualmente es legisladora federal por el partido verde y representante de Yucatán en la Cámara de Diputados y que, hasta este momento, nunca le hemos escuchado un pronunciamiento en contra de las actuales políticas públicas en contra de los jubilados del ISSSTE, el maltrato a las mujeres y el abuso y exceso de las fuerzas policiacas en contra de la población civil.

El pasado 20 de noviembre el gobierno de Mauricio Vila impidió, por medio de las fuerzas policiacas, el paso de una manifestación de jubilados que exigen más respeto a sus derechos. Esto una clara violación al derecho de la protesta. ¿En qué lado está realmente el corazón de Federica para este caso? ¿Igualmente del mismo o lado o del grupo de poder? ¿Acaso sus supuestos representados no tienen la misma oportunidad para ser defendidos?

Kabah no renunció a presentarse al concierto del Pop 90 en la feria de Xmatkuil. Concierto gratuito patrocinado por el gobierno de Yucatán y por su presencia entendemos que Federica y demás integrantes del grupo musical entonces avalan que en Yucatán se estén violando a ultranza derechos humanos. Una gran ironía ¿no le ve así, estimado lector?

El caso más incongruente e hipócrita sin duda se lo lleva la cantante colombiana Shakira. Ella ya había aceptado acudir a la justa mundialista de Qatar; sin embargo, ante las críticas, reculó y mejor decidió cancelar su presentación.

Se olvida que el 4 de julio de 2011 en Mérida se suscitó una protesta que duramente reprimida por las fuerzas policías estatales sin importar que había ciudadanos de la tercera edad que protestaban por el tema de la propuesta del paso deprimido. Apenas unos días después de la cantante se presentó en un concierto en la Plancha aun cuando se escucharon llamados a su empatía y solidaridad y no avalar un gobierno represor de la voz ciudadana.

No obstante, la colombiana se presentó sin mayor señalamiento ni condena a esos lamentables actos que igualmente son hechos que vulneraron los derechos humanos de la población civil.

Luego entonces, regresamos a la pregunta central ¿solo en Qatar se violan derechos humanos? Y una más ¿no se merecen los grupos vulnerables en nuestro mundo occidental una defensa igualmente seria y contundente cuando también se violan derechos humanos?

 

 

Boletín de prensa


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