Un proyecto emprendedor presentado para concursar en el Chegg.org Global Student Prize, ha llevado a esta joven de 17 años a quedar seleccionada entre los 10 estudiantes más destacados del mundo.

 

En la víspera de la Cumbre de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que tendrá lugar el lunes próximo en la sede de la ONU en Nueva York, conversamos con Victoria Rojas, una joven que desde pequeña apuesta por una educación adaptada a las necesidades y capacidades de cada estudiante de forma que  puedan identificar sus preferencias y habilidades.

Victoria es argentina, de la provincia de Misiones, conocida mundialmente por albergar una de las maravillas naturales del mundo: las cataratas de Iguazú; pero bastante alejada de Buenos Aires. Sus padres son docentes y desde que ella y su hermano menor incursionaron en la vida escolar, impulsaron su crecimiento en entornos rodeados de actividades lúdicas, desafíos y arte, tratando de mantenerlos al margen de las aplicaciones de los teléfonos celulares y las pantallas, para ayudarlos a incentivar la creatividad.

Fruto de su propio aprendizaje, Victoria valora enormemente la educación y está enfocada en ayudar a las nuevas generaciones a descubrir su vocación.

“Para mí a veces las escuela no esta potenciando las habilidades que tiene cada estudiante, porque el programa educativo está establecido y es estructurado. Esto hace que se pierda la oportunidad de desarrollar capacidades personales, la posibilidad de detectar rápidamente en qué verdaderamente tiene talento un joven. Sería ideal dar seguimiento cuando un chico o una chica se destacan en un trabajo práctico determinado, reconocerlo y ayudarlo a conocer herramientas que le permitan perfeccionar esa capacidad”, explica. 

Ella eligió estudiar en una escuela técnica y el próximo año se graduará como Maestra Mayor de Obras.

En agosto adquirió una exposición pública inesperada y se convirtió en paradigma para la juventud latinoamericana al quedar seleccionada junto a otros diez competidores, entre casi 4000 jóvenes de 122 países que presentaron aplicaciones para el Chegg.org Global Student Prize. El reconocimiento al ganador final está acompañado de 100.000 dólares para invertir en la iniciativa del estudiante que obtenga el primer puesto.

Innovaty y la incubadora de proyectos

En 2022 Victoria postuló para el programa Jóvenes embajadores del Departamento de Estado de Estados Unidos, coordinado por la embajada, y junto a otros 13 estudiantes argentinos obtuvo la oportunidad de realizar un intercambio cultural en varios estados del país.

Sus padres impulsaron su crecimiento en entornos rodeados de actividades lúdicas, desafíos y arte, tratando de mantenerla al margen de las aplicaciones de los teléfonos celulares y las pantallas.

Durante el proceso de aplicación debía presentar un proyecto con impacto social y ese fue el inicio de Innovaty que significa: innovación + aty , palabra que en guaraní significa equipo. Tras un año de trabajo presentó la propuesta de su aplicación al Global Student Prize.

“Innovaty comenzó oficialmente el 1° de febrero de este año con un curso de autoconocimiento virtual en el cual participaron ocho estudiantes. Con el correr de los meses se fueron uniendo más jóvenes de siete provincias argentinas, y actualmente somos cincuenta personas de once provincias, la mayoría trabajando en el área troncal de Innovaty, que denominamos: incubadora de proyectos”.

Proyectos que nacen del inconformismo

“Tenemos equipos de voluntariado dividido en diversos temas que sustentan la incubadora de proyectos, estos proyectos que presentan jóvenes de 13 a 18 años provienen de inconformismos. Por ejemplo: si alguien quiere desarrollar más el área de deporte en su colegio, o quiere buscar una solución al procesamiento de los residuos en su barrio, o una idea especifica que quieran llevar a cabo con un impacto positivo, les brindamos las herramientas para encauzar y presentar el proyecto, que luego ingresa a la incubadora y recibe todo el apoyo de voluntarios y mentores para ver cómo gestionarlo”.

Uno de los proyectos, que ya fue puesto en marcha, tiene que ver con la falta de información que existe para que los estudiantes puedan acceder a oportunidades de becas y perfeccionamiento educativo.

Para revertir esta situación, un grupo de voluntarios de la provincia de Santa Cruz armó una base de datos que incluye no solo becas, sino también intercambios, cursos tanto del sector privado como del sector público y se va actualizando constantemente.

“La consideramos un recurso importante para seguir compartiendo” relató Victoria, entusiasmada al ver como su iniciativa incipiente ya ha ayudado a avanzar a los estudiantes argentinos.

El Modelo ONU, educación para la vida adulta

Si bien Victoria creció en un ámbito familiar propicio para su evolución académica, ella misma hizo hincapié todo el tiempo en la gran experiencia que le ha proporcionado participar en el Modelo de las Naciones Unidas, y cómo le ha servido para conocerse, mejorar sus hábitos e ir descubriendo su camino.

Con el Modelo de la ONU, Victoria se refería a una actividad popular para las personas interesadas en saber más sobre cómo funcionan las Naciones Unidas. Cada año participan en él cientos de miles de estudiantes de todo el mundo y de todos los niveles educativos. Muchos de los actuales líderes del ámbito judicial, gubernamental, empresarial y artístico —incluso de las propias Naciones Unidas— participaron en el programa cuando eran estudiantes.

Victoria participó de su primer Modelo a los 15 años, y de casualidad para reemplazar a un chico que no pudo concurrir en el último momento.

“Fue en 2021, y lo recuerdo como un gran desafío porque por primera vez tuve que hablar en público con micrófono, no tenía suficiente conocimiento sobre la dinámica de los modelos y era la primera vez que mi colegio participaba. Después continué participando en otros foros de simulación como el Parlamento Juvenil del Mercosur, en 2022 volví a participar en un Modelo ONU, ya con más herramientas, y fui seleccionada por la organización Change the World para participar de un Modelo ONU global que se realizará este año del 26 al 29 de octubre en Dubai.”

En un principio, no tenía planeado ir porque la ayuda económica que había ganado al ser seleccionada no alcanzaba para cubrir los gastos de pasajes y estadía, pero una de las profesoras de su escuela, que siempre la incentivó a estar presente en el Modelo, realizó una convocatoria para juntar dinero entre la comunidad educativa.

Finalmente gracias al esfuerzo de todos podré viajar y formar equipo con dos chicos de México para representar a la delegación de Bélgica en la simulación, comenta entusiasta.

“Cuando participas en un Modelo, vos y tu equipo son los responsables de prepararse bien, de la búsqueda de recursos de fuentes confiables y la elaboración de fundamentos sólidos. Aprendes a entender que pueden surgir imprevistos que vas a tener que resolver en el momento, aprendes también técnicas de comunicación y estrategia, convencer de que tu idea es buena”, explica.

Para Victoria, el Modelos de la ONU proporciona habilidades de oratoria y hace conocer realidades de otras naciones, que muchas veces son similares a las que enfrentan otros compañeros.

“Nos fomenta la conciencia de lo que ocurre a nivel global, nos abre la mente y eso también nos ayuda a tomar decisiones en base al futuro”.

La ultima semana de septiembre, Victoria sabrá si es la estudiante más destacada del mundo, independientemente de ese resultado, no hay duda de que sí es una estudiante que ha efectuado un inmenso aporte al Objetivo de Desarrollo Sostenible número 4 que versa sobre la educación, siempre en busca de una experiencia no solo para ella misma, sino también para el resto de la juventud.

Este reportaje fue producido por Natalia Montagna, del Centro de Información de las Naciones Unidas en Buenos Aires en Argentina

 

 

 

 

Boletín de prensa de la ONU


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