Cuentos

Enrique Vidales 26 octubre, 2008

Desde temprano, Don Marcos se levantó para dar a comer a las gallinas que inquietas anunciaban el amanecer. Sigilosamente, para no despertar a Doña Petra, la mujer cascarrabias del pueblo, intolerante a cualquier situación que le perturbe, solo habituada al ruido de las gallinas, cruzó la habitación humilde que durante varias décadas los han albergado. […]

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