Enrique Vidales 2 marzo, 2018

Estamos en tiempo de un pseudosilencio electoral. Únicamente por la prohibición de los debates y los mensajes específicos para pedir el voto a favor de candidato determinado. Esto dentro del esquema de la comunicación política tradicional en televisión, radio e impreso. Una regulación que no impide que determinados mensajes induzcan sin duda al voto y mueven las preferencias electorales.

Lo que estamos viendo los mexicanos es que los partidos políticos siguen con el juego mediático para ganar más espacios y preferencias electoral para entrar fuertes al tiempo de campaña oficial. Es por ello de que la comunicación política, el proceso comunicativo para el posicionamiento de las propuestas políticas para influir en la masa electoral, es un elemento fundamental y esencial en los contextos comunicativos actuales.

Lamentablemente seguimos percibiendo una pobreza comunicativa. Los candidatos, ni con los spots, mensajes dirigidos y otras estrategias están logrando llegarle a la mente de los futuros y potenciales votantes para influir en su decisión y asegurar el triunfo. Pero no se sabe comunicar con efectividad y eficiencia.

Ahora que los tiempos han cambiado las circunstancias y se han abierto nuevos canales de comunicación como lo son los medios alternativos en las páginas web, las redes sociales, las transmisiones en vivo desde diferentes plataformas. Además, la gran mayoría cuenta con medios de comunicación portátiles lo que hace que los mensajes lleguen de manera más rápida a los destinatarios. Inclusive hay quejas en mensajes SMS que han sido enviados a horas de la madrugada. Lo que no nos configura que hoy la comunicación es libre y abierta las 24x7 horas.

Sin embargo, es necesario precisar que falta mucho para realmente posicionar mensajes en los jóvenes que será un sector muy importante en la decisión final del voto. Cuestionando a algunos neovotantes expresan que no saben por quién votar. Lo que nos lleva a concluir sobre la ineficiencia e ineficacia de la comunicación política.

¿Cómo lograr un posicionamiento cuando en las redes sociales abunda la descalificación, la denostación?

Eso no ayuda a que los jóvenes entiendan el proceso político. Se quedan con la impresión de que la política es solo una porquería, corrupta y sucia, sin propuestas ni soluciones. No hay mensajes específicos que motiven e incentiven las causas y bandera de lucha juveniles.

Cada uno de los medios de comunicación, sea tradicional o alternativos, tiene sus características, como también, cada uno de los sectores o segmentos sociales tiene sus necesidades y merecen ser atendidas. Esto no está siendo considerado por los equipos de comunicación social.

Se debe entender que la comunicación social no solo es la emisión de boletines informativos, tomar fotografías o negociar la publicación en los medios de comunicación. La comunicación social debe partir del análisis del contexto comunicativa, la importancia del mensaje y la construcción de notas diversas en cuestión de los espacios, el destinatario y las características de los medios.

En un proceso de campaña es importante contar con una unidad temática en la comunicación, que fortalezca la imagen del candidato, que integre la plataforma política del partido, los principios institucionales, políticos y filosóficos de cada fuerza política.

Lo que realmente percibimos es que hoy la comunicación social se circunscribe en la denostación, el golpeteo, la adulación a la figura del candidato. Estrategias que dividen y polarizan a la sociedad.

Así pasó la precampaña aun cuando no era abierta y se limitaba a los militantes. En este tiempo de silencio se sigue con lo mismo. Seguramente para la campaña que iniciará en 30 días seguirá hasta el final.

Y quien gane, seguramente México seguirá igual.

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