*El investigador Manuele Gragnolati habla sobre su labor académica alrededor de la figura del poeta italiano *
Por Cristóbal Torres
México, 21 de enero (Notimex).— Manuele Gragnolati es un investigador italiano que se ha especializado en el estudio de la literatura medieval, especialmente la filología; sin embargo, una de sus grandes pasiones es la obra de Dante Alighieri (1265-1321), “todos lo estudiamos en la escuela desde los 14 años”, menciona en entrevista con Notimex.
      Fue en la universidad cuando se acercó a la literatura clásica, “ahí fue cuando empecé a adentrarme en este autor y me di cuenta que sería el tema principal de mi carrera profesional”. Paradójicamente, no fue en Italia donde encontró el mejor entorno para desarrollar sus estudios.
      —Hice mi tesis en la Universidad de Columbia, ahí pude conocer la historia de Dante; me enfoqué en la literatura medieval. Aunque este autor siempre ha estado en mí como italiano, la perspectiva crítica la adquirí gracias a mis estudios en el extranjero.
      Gragnolati reconoce que una ventaja de estudiar la obra de Dante, autor de La divina comedia (1472), es que puede leerlo en su propio idioma; no obstante, reconoce que es en otros idiomas donde ha encontrado trabajos académicos más interesantes acerca del autor.
      —En Estados Unidos han hecho trabajos muy interesantes, también en Inglaterra; en muchos países tienen esa distancia que les permite analizar mejor y ser más críticos con su obra. En Italia sucede que todos lo ven como un monumento, hay mucha celebración alrededor de su figura.
      El investigador menciona que a últimas fechas se ha enfocado en el aspecto lingüístico de su obra, “en la Europa del siglo XIV había un fenómeno llamado diglosia, donde la gente hablaba tanto latín como italiano, o francés, o alemán; para mí esa contaminación de idiomas es muy importante porque Dante escribió en ese estilo vernáculo para su época”.
*A 700 años de su muerte *
Esa multiplicidad de idiomas demuestra que “Dante no era una persona purista, era un autor que no tenía problemas en mezclar las cosas; para mí, este tipo de contaminación es algo positivo, porque tiene que ver con mezclar, romper esquemas y abrevar de diferentes elementos”.
       Otro aspecto de Dante que le apasiona al investigador es su concepto del cielo, “su idea era muy interesante porque retaba a la teología; para él, era un viaje donde se perdía el sentido del yo, pero mantenía la memoria, fue así como pudo retar los preceptos teológicos de su tiempo”.
      El año que entra (2021) marcará el 700 aniversario luctuoso del autor italiano, fecha que no ha pasado desapercibida por Manuele Gragnolati, “todo el mundo está a la expectativa de esa fecha; habrá muchas actividades en diferentes lugares”.
      Tanta ha sido la anticipación por parte del investigador, que ha pasado los últimos cinco años trabajando con dos colegas de Oxford —universidad en la que dio clases antes de viajar a París— en lo que será llamado The Oxford Handbook of Dante.
      —Será publicado por la editorial de esa casa de estudios; en él hemos reunido a 50 especialistas del tema para que aborden a Dante desde diferentes perspectivas, así podremos darle sentido a nuevas formas de interpretar a este autor.
      Para Gragnolati era muy importante reunir un grupo internacional de académicos, “de esa manera podemos juntar diversas perspectivas, de nuevo ahí está ese concepto de contaminación, de mezcla; generamos algo que no aborde a Dante desde una sola línea, que no sea simplemente teológico, porque este personaje se puede abordar desde muchísimas perspectivas”.
      Manuele Gragnolati se encuentra en México como parte del coloquio “¿Cómo surge un nuevo orden?”, en el que hablará sobre Apuntes para una Orestíada Africana (1970), obra de Pier Paolo Pasolini (1922-1975), donde documenta una adaptación de la tragedia de Esquilo con actores no profesionales africanos.