protestabrasilLo que sucede en Brasil es digno de análisis, y hasta cierto punto, de admiración. Sobretodo porque los hechos de protesta se suscitan en el contexto de una competencia futbolística, en un país que constituye un baluarte histórico en esa disciplina deportiva. Para rematar el origen y demanda de las manifestaciones es contra el gasto que representará celebrar la próxima Copa del Mundo en 2014 y posteriormente la justa olímpica.

Faltan alimentos, oportunidades de trabajo, mejores condiciones de vivienda, transportación y otras necesidades básicas. – No necesitamos quedar bien ante el mundo, sino que el gobierno atienda la satisfacción de las necesidades básicas – explican en las redes sociales algunos simpatizantes o manifestantes sobre los motivos de la protesta, que día a día han sumado gente hasta llegar a contar por millones.

¿En dónde quedo el milagro brasileño?

Aquel que se demostraría en la organización de dos justas deportivas mundiales, las más importantes del planeta tierra.

¿No que Brasil, a partir de una posición de gobierno de izquierda democrática, había superado grandes rezagos económicos y sociales?

Al parecer aún hay grandes rezagos que hoy motiva que miles de manifestantes se contagien de reclamos que han sido publicados en las redes sociales o vídeos electrónicos salgan a las calles y ponderen sus necesidades por encima de la pelota y el ritmo de la samba. Esto plantea un reto para todos los gobiernos que deben modernizarse y no subestimar el poder de las redes sociales, que por la facilidad y accesibilidad para los ciudadanos hoy permiten generar una conciencia social más incluyente, crítica y activa.

Ya no es cuestión de liderazgos, ni de posturas ideológicas. Lo que la gente común quiere son soluciones a los problemas sociales y económicos que enfrenta. Es decir, eficacia en la toma de decisiones y acciones de gobierno que deben traducirse en beneficios sociales.

Apenas el día martes, cuando en Twitter resaltó el record histórico del Poder Judicial del Estado de Yucatán al lograr concretar que en 85 municipios se cuente con jueces de paz para resolver conflictos legales, el usuario del twitter @antonioplascen me dice “me pregunto si eso se traduce en bienestar social? Qué pasa con la educación y la salud?” (sic). Es claro que estamos hablando de dos ámbitos distintos, pero como todo fenómeno social al final se encuentra interconectados aunque no sea de forma directa. Pero en el fondo el mensaje es la muestra de la demanda de que las acciones de las instituciones de gobierno se reflejen de manera objetiva en beneficios concretos y directos para la sociedad.

Ya vivimos en México el fenómeno del movimiento “Yo soy #132”. El problema en nuestro país es el utilitarismo político y partidista que polarizó el movimiento al punto de desvirtuar una participación ciudadana. Al final el proyecto tuvo una utilidad política electoral que por lo mismo no pudo avanzar más allá de las elecciones presidenciales.

Lo que si es cierto es que las reglas de la política están cambiando por el desarrollo tecnológico que abre nuevas formas de interactuar de las personas. Por las redes sociales se han dado cambios, hasta el derrumbe de un gobierno como sucedió con Egipto. Hoy vemos como éstas igualmente juegan un papel importante en las manifestaciones de Brasil.

¿Cuál es el futuro de las manifestaciones? ¿Serán éstas una forma incipiente en los demás países para la movilización social y ciudadana?

Hasta ahora no sabemos y se quedan las preguntas en el terreno de la especulación. Pero lo que si es cierto es que las reglas de participación ciudadana y sus demandas están cambiando.

AL CALCE. Hay que aceptar que Renán Barrera se ha salido con la suya. Sin importar que se ha violado la ley, de nada sirve alegar o argumentar más si al final no hay habilidad política en la oposición de Mérida – es decir, el PRI – para hacerse valer como una fuerza política efectiva. Muy contrario a lo que sucede en el gobierno del Estado, donde los desplegados, las denuncias y otras maniobras políticas y legales de los opositores panistas si han hecho que el gobierno de Rolando Zapata Bello tenga que responder, bien o mal, a los señalamientos críticos que se le hacen. Me pongo a pensar y cuestionar si el PRI después de 12 años sin estar en el poder, y en el caso de Mérida, por ya 20 años siendo oposición ¿No ha aprendido a ser comportarse como tal?


Espero que esta publicación sea de tu interés. Me gustaría seguir en contacto contigo. Por lo cual te dejo mis principales redes para dialogar y comentar los temas de interés para la sociedad y nosotros.

 

 

 

 

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