pan-salariosminimosEn mi Punto de Vista lo habíamos dicho. La propuesta de elevar a consulta popular el tema del salario mínimo por el PAN constituía una práctica demagógica, un supuesto acercamiento a la ciudadanía en un tema en la cual todos íbamos a coincidir – en el alza del salario mínimo -, y por consecuencia, ocasionar un problema económico y financiero a la administración de Enrique Peña Nieto. No hay que olvidar que los resultados de las consultas ciudadanías tienen un efecto vinculante, por lo cual, en caso de salir la decisión de la voluntad en un sentido se tendría que cumplir con el mandato ciudadano.

Sin embargo se le puso a la consulta popular un candado. Es decir, se limitó la autorización de la consulta a un análisis de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Un elemento esencial al ser necesario revisar el marco jurídico de forma integral para evaluar el efecto de una disposición que el pueblo, que en una mayoría y sin tanto conocimiento técnico, decida sobre un asunto que constituye posteriormente en un problema mayor de lo que se pretende solucionar.

La primera consulta fue revisada por los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el tema del salario mínimo propuesto por Acción Nacional. En una decisión avalada por los ministros Jorge María Pardo Rebolledo, Margarita Luna Ramos, Olga Sánchez Cordero, Alfredo Ortiz-Mena, Arturo Zaldivar y Luis María Aguilar Morales se tuvieron los votos suficientes para rechazar la consulta ciudadana sobre salarios mínimos.

El argumento que sostiene y fundamenta la decisión es que el tema del salario mínimo está vinculado a los ingresos y egresos del Estado, es decir, posee una naturaleza técnica y financiera que no es sencillo que se deje a la sola consideración de la percepción ciudadana. La resolución les hace recordar a los panistas que el salario mínimo es el parámetro obligado para la determinación de otros montos económicos como las exenciones fiscales y otros ordenamientos jurídicos vinculados con la materia. Es decir, que solo depende que se diga vamos a aumentar el salario mínimo y ahí queda el asunto.

Cabe entonces establecer que estamos en un caso de plena novatez o excesiva ingenuidad, pero que en ambas se denota la falta de preparación legal de los abogados de Acción Nacional. Lo que nos demuestra que todo el esfuerzo para la publicidad que significó un gasto para el partido – y por efecto extendido y colateral para todos los contribuyentes – , y además de modo sustancial, un juego mediático donde se cuestionó una estructura social y de gobierno con fines más electoreros que realmente ser profesionales de la política a favor de la sociedad mexicana.


Espero que esta publicación sea de tu interés. Me gustaría seguir en contacto contigo. Por lo cual te dejo mis principales redes para dialogar y comentar los temas de interés para la sociedad y nosotros.

 

 

 

 

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